Alfonso Molina: la educación de calidad es esencial para enfrentar la complejidad del siglo 21

Alfonso Molina compartió con revista Corral Victoria, donde abordó el actual momento de la educación en Chile y los desafíos de la inclusión digital en nuestro país.

Alfonso Molina: la educación de calidad es esencial para enfrentar la complejidad del siglo 21

Con el objetivo de invitar a todos los ciudadanos a tomar consciencia de las transformaciones que estamos provocando en el siglo XXI, se realizó en nuestro país el 5to Congreso del Futuro, el cual tuvo como lema “Las decisiones de mañana son ahora”.

La iniciativa trajo a nuestro país entre el 19 y 24 de enero a los científicos y humanistas más connotados del mundo para discutir acerca de los dilemas y desafíos que el futuro nos plantea hoy.

Uno de sus expositores fue Alfonso Molina, Profesor de Tecnología Estratégica de la Universidad de Edimburgo. Cocreador y director científico de Fondazione Mondo Digitale (Italia), creador y presidente actuario del encuentro multi sectorial de robótica educacional, y creador de Phyrtual.org.

Alfonso Molina compartió con revista Corral Victoria, donde abordó el actual momento de la educación en Chile y los desafíos de la inclusión digital en nuestro país.

Acá les dejamos su interesante entrevista.

-¿Cuál es a su juicio el principal desafío que enfrenta la educación en Chile en la actualidad?

Desde mi punto de vista, el principal desafío que enfrenta la educación en Chile es la de construir e implementar efectivamente una visión y estrategia de ecosistema educacional que se objetive a transformar a los chilenos en uno de los pueblos mejores educados del mundo de acuerdo con los desafío y oportunidades del siglo 21. Esto requiere una aproximación holística y de largo plazo que ponga a los estudiantes y profesores al centro de un proceso de innovación educacional  objetivado a enriquecer y mejorar los contenidos, los métodos y espacios de aprendizaje, la gestión de las actividades didácticas y de las escuelas y, también, la gobernanza y políticas para el sistema en su totalidad. Este desafío implica una unidad nacional de todas las fuerzas sociales en torno a la educación ya que estamos hablando de cambios sistémicos que requieren continuidad mucho más allá de cuatro años.   

-¿Cómo definiría el presente de la inclusión digital en Chile?

Chile ha hecho mucho en materia de acceso particularmente debido a la difusión  de la tecnología móvil de los smartphones en la población. Este esfuerzo debe continuar hasta que ningún chileno se vea excluido de los beneficios del acceso.  La inclusión digital sin embargo incluye también la capacidad de uso de la tecnología digital para el propio desarrollo personal y aquí hay bastante por hacer, particularmente, si consideramos segmentos de la población como los adultos mayores y las áreas más pobres del país.

-¿Vamos por el camino correcto?

Creo que los continuos avances de la tecnología y la baja de sus costos de acceso y uso son ingredientes cruciales de lo que se puede llamar el “camino correcto.” Pero, por si solos no bastan. En este sentido, se requiere ver y tratar la inclusión digital como parte del proceso educacional de la población chilena en materia de competencias digitales, considerando que estas son y, serán siempre más, necesarias para una participación más plena en los beneficios de la sociedad del conocimiento, por ejemplo, en términos de educación, trabajo y entretenimiento.

-¿Considera que nos hemos ido quedando atrás en comparación a países más desarrollados?

Si tomamos como punto de referencia, por ejemplo, aquellos países que han implementado políticas de sistema país y se han preocupado de que una educación de calidad esté al alcance de todos, como los países escandinavos, creo que Chile tiene por delante un gran desafío para recuperar terreno y entrar legítimamente al concierto de países desarrollados.

-¿Cómo afecta la geografía de nuestro país a esta inclusión digital?

Nuestra larga geografía no debería en principio afectar a la inclusión digital. Creo que es más un problema de geografía económica, de desigualdades y, en definitiva, de voluntad, visión y estrategias político económicas.

-¿Hay una deuda del Estado frente a la innovación educacional en Chile?

Si y mientras más rápido se comience a superar, mejor para el destino que merecen los chilenos de hoy y del futuro. Junto con la salud, la educación de calidad es absolutamente esencial para asegurar que los chilenos sean capaces de enfrentar con éxito la complejidad del siglo 21, marcada por el fuerte desarrollo de la ciencia y la tecnología y los grandes desafíos globales. En este sentido el reciente Congreso del Futuro tiene el potencial de ofrecer no solo una ventana a lo que sucede en la frontera de la ciencia y la tecnología del mundo; puede también constituir una pieza clave de una plataforma de difusión y movilización de la ciencia y la tecnología en la educación chilena.