Amanda Labarca y su lucha por el derecho de las mujeres

Si bien su trabajo contribuyó al reconocimiento de los derechos civiles de la mujer, en materia de inequidad de género el país aún continúa en deuda

Amanda Labarca y su lucha por el derecho de las mujeres

Su nombre original era Amanda Pinto Sepúlveda, pero adoptó los apellidos de su marido para romper con su familia. Amanda Labarca con tan solo 18 años obtuvo el título de profesora de castellano. En 1910, el Gobierno de Chile le otorgó una beca para estudiar en Estados Unidos y Francia, donde pudo instruirse en Literatura, Filosofía y Filología.

Tras regresar al país, comenzaría una lucha por la que sería recordada por siempre en la historia de nuestro país, la lucha por la reivindicación de los derechos civiles y políticos de la mujer. Paralelo a ello continuó su carrera como profesora e ingresó como docente a la Facultad de Filosofía y Humanidades de la Universidad de Chile, transformándose así en la primera profesora universitaria del país.

Sus ideales progresistas, democráticos y laicos, de tendencia radical, la llevaron a ocuparse de la reivindicación de los derechos civiles de la mujer, convirtiéndose en una de las primeras líderes feministas del país. Fue fiel a la defensa del derecho al saber, al conocimiento y el acceso a la ciudadanía mediante el sufragio. Propició y creó instancias de discusión sobre el rol de la mujer; fundó y presidió organizaciones para cambiar la legislación; dirigió el diario Acción Femenina, reconocido por su participación en la obtención del voto femenino, y recorrió el territorio chileno dictando charlas y escribiendo en diversos periódicos y revistas.

Más tarde en 1915 comenzó a dictar charlas en la Universidad de Chile que hablaban sobre la diferencia que existía entre el rol de las mujeres en Chile y el de sus pares en Estados Unidos y Europa. Este mismo año crearía el Círculo de Lectura Femenino, centro de educación para el desarrollo y la formación de la mujer chilena en todas las capas sociales.

Años más tarde esta organización se dividió en dos fracciones: el Círculo Femenino de Estudios y el Consejo Nacional de Mujeres, este último presidido por Amanda Labarca. Desde esa vitrina, Labarca posibilitó la formulación de un proyecto de ley que derivó, en 1925, en el decreto ley N° 328, conocido como Ley Maza, decreto que reconoció los primeros derechos civiles de la mujer y abolió algunas de las incapacidades legales que mantenía a las mujeres en calidad de menores de edad.

En 1933 participó en la creación del Comité Nacional Pro Derechos Civiles de la Mujer, organismo que consiguió al año siguiente la aprobación de la Ley que le otorgó a la mujer el derecho a elegir y ser elegida en los comicios municipales.

En 1945, Amanda Labarca fue elegida presidenta de la Federación Chilena de Instituciones Femeninas (Fechif). Esta organización pretendía obtener el derecho a voto de las mujeres en las elecciones parlamentarias y presidenciales, y promover la revisión de las leyes para que obtuvieran en plenitud sus derechos como integrantes de una nación civilizada. El 8 de enero de 1949, durante el gobierno de Gabriel González Videla, la actividad y las ideas de Amanda Labarca vieron sus frutos al promulgarse la ley que permitió a las mujeres elegir y ser elegidas como parlamentarias y presidentas.

Gracias a su decidida acción a favor de estos derechos, Amanda Labarca logró influir para que se reconociera la plena igualdad de los derechos ciudadanos y políticos de la mujer en Chile. Si bien su trabajo contribuyó al reconocimiento de los derechos civiles de la mujer, en materia de inequidad de género el país aún continúa en deuda: hoy, Chile aún tiene altos índices de desigualdades sociales, políticas y económicas asociadas al género, particularmente en la remuneración por el trabajo y en el acceso a posiciones de gerencia y decisión, tanto en el ámbito público como en el privado.

Es por ello, que el tema de la igualdad de género se debe seguir discutiendo y avanzando a nivel país, para tener políticas que contribuyan a la paridad entre hombre y mujeres.