Antonio Horvath: El Movimiento Social fue un acto de autoflagelamiento de la región

Con una larga trayectoria pública ligada a la Patagonia chilena y el medioambiente, el senador repasa en entrevista con Revista Corral Victoria sus lazos con la región, el pasado y presente del Movimiento Social de Aysén, así como los principales desafíos de la zona sur.

Antonio Horvath: El Movimiento Social fue un acto de autoflagelamiento de la región

Antonio Horvath ha dedicado largos años de su vida a trabajar por la región de Aysén del General Carlos Ibáñez del Campo. Entre 1986 y 1989 se desempeñó como secretario regional ministerial de Obras Públicas en Aysén, donde estuvo a cargo de la supervisión y coordinación del proyecto de la Carretera Austral, y presidió la Comisión Técnica y Ecológica de la misma zona.

Con una larga trayectoria pública ligada a la Patagonia chilena y el medioambiente, el senador repasa en entrevista con Revista Corral Victoria sus lazos con la región, el pasado y presente del Movimiento Social de Aysén, así como los principales desafíos de la zona sur de nuestro país.

¿Cómo surgen sus lazos con la Patagonia chilena?

De joven, a corta edad tuve la oportunidad de recorrer con los Scouts y compañeros de curso del Colegio Santo Tomas Moro, a dedo, en tren y de a pie, haciendo campamentos en casi todo el territorio, llegando hasta los inicios de la Patagonia en el sector del lago Todos los Santos y la Isla de Chiloé y veía los barcos, como el Navarino que seguía hacia el Sur como una travesía llena de atractivos y misterios.

También en forma paralela, me fui dando cuenta que la ciudad de Santiago por su cada vez mayor población, se había ido haciendo cada vez más precaria en su calidad de vida. A los 24 años hice un viaje a la zona, buscando un lugar donde vivir y trabajar como Ingeniero Civil y también con mis estudios en Bellas Artes.  Me gustó mucho Chiloé y más particularmente la región de Aysén, donde estuve sólo un día y tomé la decisión de irme a vivir allí. Esto es algo que agradezco todos los días, por cuanto me encuentro en un medio que considero mi elemento.

Mis estudios de Ingeniería y Bellas Artes en la Universidad de Chile y mi amor por la naturaleza, me dieron la oportunidad para desarrollarme en plenitud, haciéndome parte de estudios y exploraciones que estaban pendientes y configurando un equipo para crear la Dirección Regional de Vialidad y partir con lo que  consideraba un sueño compartido, el Camino Longitudinal Austral y una red de transversales tanto hacia Puerto Montt y por el Sur a Magallanes y a la vez valorar y proteger su condición única de privilegio ecológico.

¿Cree que con el paso del tiempo los caminos o diversos lugares de la Patagonia se han visto afectados por el avance de algunas construcciones?

Los caminos en términos generales se mantienen y se están mejorando significativamente mediante ripiaduras, pavimentación y con reposición y mejoramiento de puentes. La gran intensidad de las lluvias y el tránsito en determinadas épocas del año hace que las labores de mantención y conservación sean particularmente relevantes. Un cambio de política a partir de los años 89 en adelante, hizo que casi todas las labores de conservación, se hicieran a través de empresas privadas y se desmantelaran las inspectorías de Vialidad instaladas estratégicamente a distancia con  áreas y personal a cargo que pudiesen mantener los caminos. Estimo que esto fue un error y que hay que volver a equilibrar la participación mínima del Estado, de manera de que puedan actuar con oportunidad, y las labores que requieran de mayor número de maquinarias, se hagan por empresas regionales.

¿Cómo se puede lograr un equilibrio entre preservar la naturaleza y aumentar la conectividad en sectores de difícil acceso en la Carretera Austral?

El Camino Austral se realizó desde sus inicios por etapas, a partir de la construcción de un sendero de 2 mts., con pasarelas y balsas que se fueron ensanchando de acuerdo a la forma y condiciones de la naturaleza, lo que baja mucho su impacto, ayuda a las áreas silvestres protegidas y a los atractivos turísticos y ambientales. Esto además permite acceder a los fondos públicos. De hecho el camino pasa en 100 kms. por el Parque Nacional Queulat, lo que ha permitido instalar guardaparques, realizar senderos interpretativos y tener programas efectivos de prevención de incendios y anti plagas. Ahora en los casos del paso por los parques privados de Pumalin y  Huinay, se consideran estrategias y soluciones de diseño de ingeniería de muy bajo impacto ambiental, para también proteger y valorar el borde costero. Estas experiencias se aplican también en la conectividad desde Aysén a Magallanes hasta el sur de Tierra del Fuego en Yendegaia.

¿Cómo definiría el estilo de vida en la Patagonia? ¿Ha ido cambiando o se ha visto afectado con el paso de los años?

El estilo de vida de la Patagonia, surge como una especial cultura entre los primeros colonos que provienen de Chiloé, del Sur de Chile, chilenos que se encontraban en la Argentina que tuvieron que reintegrarse a nuestro territorio después de las definiciones de límites en 1903 y una porción también significativa de inmigrantes extranjeros de distintos países del mundo.

Su condición de aislamiento, generó un especial modo de vida, que también tiene importantes variantes internas según su diversidad. Por ejemplo, hay grandes diferencias entre las comunidades del litoral y la de sectores cordilleranos del oriente. Esta cultura se caracteriza por enfrentar condiciones climáticas más duras  y una convivencia que tiene algo de una buena dosis de  épica. En general la gente de las regiones patagónicas, está acostumbrada a trabajos como la construcción de caminos, la pesca, la ganadería y el ecoturismo, que requieren moverse en grandes extensiones territoriales, lo cual los hace tener una valoración distinta del tiempo y de lo material. Tan relevante resulta participar de un proyecto como o más que el monto a cancelar por un determinado trabajo.

A lo anterior, se suma una valoración cada vez más creciente de las condiciones de privilegio ecológico y de la diversidad natural y cultural que tiene la región, lo cual ha integrado a muchas personas de otras partes del país, del mundo ambientalista y a emprendedores de distintas edades, a ser parte de esta especial cultura.

A lo anterior, se superpone la conectividad con el resto del país, digital y física, con tramos aún pendientes, en las cuales han llegado otras costumbres con tendencias al consumismo, también se ha visto afectada la seguridad ciudadana, la delincuencia y algunos intentos de megaproyectos, que periódicamente desde los años 70, la tratan de convertir en zona de sacrificio, lo cual ha generado algunos roces que se han visto expresados por ejemplo, en el Movimiento Social de Aysén. Estos desafíos le dan un particular dinamismo y a las demandas de las personas por tener más atribuciones y tener más consideraciones públicas a las comunidades y a los emprendimientos regionales.

¿Cuál es el trato que necesita y merece la Patagonia?

La Patagonia tiene una gran cantidad de potenciales en base a sus recursos naturales, ecosistemas y  atractivos culturales todos de rango internacional. Son provincias y regiones en términos históricos, recientemente incorporadas al quehacer nacional. Por ello, es igual que un niño o niña que hay que vestir, alimentar, educar para que después se dé en plenitud. Esto significa: educación de calidad de todos los niveles, incluida universidad, atención de salud oportuna con especialidades, integración física a través de redes de caminos y digital y un plan estratégico participativo, que garantice el desarrollo de sus potenciales sin superar las capacidades de carga del territorio, el mar y sus recursos para asegurar su sustentabilidad.

Como somos aún pocos habitantes esta labor se puede hacer uno a uno, y estos círculos virtuosos económicos, sociales, culturales y ambientales, le darán con creces la recuperación del esfuerzo que el Estado haga en la comuna de Cochamó, provincia de Palena, región de Aysén y Magallanes. Para ello se requiere de reglas del juego claras y propias un estatuto especial y mayores grados de autonomía

¿Cuál es el presente del Movimiento Social de Aysén?

El Movimiento Social por Aysén, se produjo como una combinación de requerimientos históricos y algunos compromisos incumplidos por distintos gobiernos, a los que se superpone un marcado centralismo en lo público y una tendencia a convertir en zonas de sacrificio, a las regiones del país en “aras” de un desarrollo muy concentrado en lo económico.

El Movimiento Social fue un acto de autoflagelamiento de la región, porque fuimos los principales afectados en un período de mayor actividad como es febrero y marzo que demostró que la región es capaz de movilizarse cuando se siente atropellada y no se le dan los canales suficientes de atención y participación. Por fortuna este canal de participación se logró hacer a través de un puente directo con la Moneda y realizar después mesas de trabajo para ir buscando solución a los distintos puntos  demandados. Varios de ellos se encuentran aún pendientes. Los más relevantes logros, fueron conseguir el que la Universidad Austral tuviese 2 carreras completas de rango universitario el año 2013 y 2014, y los avances en el sector del Ministerio de Salud. La región no está en condiciones de recibir megaproyectos que la afecten irreversiblemente. La Región desde luego quedó resentida

¿En qué materias el Estado está en deuda con la Patagonia chilena?

La deuda, es una falta de conocimiento integral de todas sus perspectivas de desarrollo armonizado y  que respeten sus grados de autonomía y en integrarla con su diversidad al quehacer nacional.