Arauco: la guerra que marcaría la colonización de América

Este episodio marcaría el fin de la conquista, Curalaba a su vez significaría el mayor revés para los españoles en América, ya que lo perdido jamás volvería a recuperarse en los doscientos años siguientes.

Arauco: la guerra que marcaría la colonización de América

Por casi tres siglos se vivió el constante enfrentamiento entre los mapuches e hispano – criollos y posteriormente con los chilenos. A esto, se le conoce como la Guerra de Arauco, la cual tuvo a lo largo de ella periodos de mayor y menor intensidad. 

Durante el siglo XVI, hubo una serie de enfrentamientos entre españoles y mapuches, lo que terminaron con un alzamiento general de los indígenas al sur del Biobío, que fue conocido como el Desastre de Curalaba. En dicha batalla murió el gobernador Martín García Oñez de Loyola.

Este episodio marcaría el fin de la conquista, Curalaba a su vez significaría el mayor revés para los españoles en América, ya que lo perdido jamás volvería a recuperarse en los doscientos años siguientes.

Luego de Curalaba, la corona española tomaría medidas para orden el caos reinante, el cual significó que muchos asentamientos terminaran saqueados y totalmente destruidos. De esta manera aparece el nombre de Alonso de Ribera, un hombre que se había destacado en las guerras de Italia y Flandes, pacificando zonas en las que hubo problemas, bajas humanas y pérdidas de recursos ocasionados por los españoles.

Al arribar al país, Ribera fijo como primer objetivo la profesionalización de las tropas, aplicando un estricto régimen y organización interna.

Ribera logró definir importantes tareas al interior del ejército y levantar una serie de fuertes en la zona norte del río Biobío, estableciendo una especie de frontera entre los españoles y los indígenas combatientes. Esto calmaría los enfrentamientos entre los bandos, los que se limitarían a las malocas (entradas violentas de españoles en zona mapuche para buscar esclavos) o a los malones (asalto de los indígenas a los asentamientos españoles).

Debido a la falta de indígenas para el trabajo en las haciendas, la Corona decretó en 1608 la esclavitud de los aborígenes detenidos en la guerra, y su valor era repartido entre el gobernador, los oficiales y los soldados. 

Con esto, el concepto de esta guerra fue cambiando, organizando expediciones con el pretexto de atacar a aborígenes subversivos; pero el verdadero motivo era capturar esclavos, lo que se conoció con el nombre de malocas. Los aborígenes, por su parte, efectuaban malones o ataques sorpresivos a las estancias o lugares fronterizos para robar ganado, mujeres y niños.