Autoridades buscan prevenir la aparición de didymo en el Maule

En Chile los estudios realizados entre 2010 y 2012 detectaron la presencia de didymo en ríos de las regiones del Biobío, Araucanía, Los Lagos y Aysén, y se han implementado diversas medidas para que no llegue a otras zonas del país. 

 

Autoridades buscan prevenir la aparición de didymo en el Maule

El didymo o moco de alga, como también es conocido, es un alga de aspecto viscoso que se adhiere a las rocas y es capaz de formar extensas masas que pueden llegar a cubrir extensas zonas de los fondos de ríos y lagos por varios meses. Debido a su alto poder de propagación e invasión en los ecosistemas se convierte rápidamente en una plaga.

El didymo se considera nativo de ecosistemas del hemisferio norte, de hecho los primeros registros del alga datan de 1984 en Vancouver, Canadá, para luego proliferar en Estados Unidos, específicamente en el estado de Dakota del Sur, donde se extendió por cerca de 10 kilómetros por varios meses. En Nueva Zelanda fue observada en el río Waiau en 2004 y se expandió por 26 localidades en las que se practica la pesca deportiva en 2008 y 2009. 

Debido a la capacidad de reproducirse en una amplia gama de condiciones físicas y químicas en ríos y lagos, los países afectados no han podido terminar con ella, por lo que los esfuerzos se centran en evitar la propagación, sin embargo, es una tarea difícil sin la cooperación de las personas, ya que el factor humano es la principal causa se propagación. 

En Chile los estudios realizados entre 2010 y 2012 detectaron la presencia de didymo en ríos de las regiones del Biobío, Araucanía, Los Lagos y Aysén, y se han implementado diversas medidas para que no llegue a otras zonas del país. 
Por ejemplo, en la región del Maule las autoridades instalaron cuatro punto de desinfección y la evaluación de las autoridades del Servicio Nacional de Pesca y Acuicultura, organismo encargado de evitar la propagación del alga, ha sido positiva. 

Para evitar que el alga llegue a otros lugares del país, las autoridades recomiendan remover todo tipo de algas de la vestimenta utilizada al realizar pesca deportiva en ríos y lagos, incluyendo vehículos. Evitar usar ropa fabricada con material absorbente; lavar los implementos con detergente y agua; no deshacerse de los peces en otros ríos y transportarlos en contenedores herméticos; secar por al menos 48 horas los aparejos utilizados, ya que el didymo no sobrevive en ambientes sin humedad. 

Con el didymo los ecosistemas pueden sufrir graves consecuencias, ya que disminuye considerablemente el oxígeno en el agua, altera el pH y los nutrientes, por lo la vida baja considerablemente. Lo anterior repercute en las actividades turísticas afectando también la economía y calidad de vida de los habitantes.