Baile de los Negros del Lora en Licantén

Este baile destaca por su raigambre picunche, donde se entrecruzan las tradiciones diaguita-incas de la zona centro-norte con la tradición mapuche del sur. Constituye el límite austral de los Bailes Chinos (manifestación de baile religioso surandino), sin embargo, integra elementos propiamente mapuches.

Baile de los Negros del Lora en Licantén

En la comuna de Licantén se encuentra la localidad de Lora. Entre sus atractivos está la iglesia del mismo nombre y que es monumento nacional. En aquel lugar, el tercer domingo de octubre se realiza la celebración de la Virgen del Rosario, fiesta religiosa conocida como Baile de los Negros, calificada por la Unesco como Tesoro Humano Vivo, a través del Programa de Reconocimiento de Tesoros Humanos Vivos implementado por el Consejo Nacional de la Cultura y las Artes.

Este baile destaca por su raigambre picunche, donde se entrecruzan las tradiciones diaguita-incas de la zona centro-norte con la tradición mapuche del sur. Constituye el límite austral de los Bailes Chinos (manifestación de baile religioso surandino), sin embargo, integra elementos propiamente mapuches.

En él participan el Abanderado o Capellán de los Pifaneros, se caracteriza por ser el más antiguo en tocar la pifilca, y marca el compás de la música que se bailara a la virgen llevando la bandera chilena mientras se desarrolla la procesión y una vez que llegan al iglesia comienzan el baile en donde los Pifaneros que son los que llevan el ritmo de la música para el baile acompañados por el bombo, los Compadritos o Encuerados que son los más activos de la fiesta.

Su función radica en mantener a la multitud reunida y resguardar a la virgen y a las Indias o Negras que son mujeres vestidas de negro con ropas mapuche, cintillos hechos de monedas y su cara pintada de negro; los Ángeles quienes son los encargados de rodear a la virgen (niños vestidos de blanco) y la gran masa de feligreses, peregrinos que se sienten agradecidos o desean pagar un favor concedido bailando al ritmo de las pifilcas y sin dar la espalda a la virgen.