Buenas noticias desde los criadores nortinos

Aunque el terremoto y el posterior tsunami provocaron grandes daños en la zona costera de la Cuarta Región y en pueblos interiores, afortunadamente entre los criadores de esa Región no hubo pérdidas humanas o de caballares que lamentar. Sí hubo daños materiales en casas, pesebreras, pircas y otras construcciones.

Buenas noticias desde los criadores nortinos

Sebastián Dabed Martinic, presidente de la Asociación Limarí, expresó: "Yo he hablado con varios socios y en general no hay grandes daños y menos pérdidas humanas o de caballos. En cuanto a construcciones, sólo el Criadero Tamaya, de los Astorga, sufrió la caída de algunas estructuras. Pero como le digo, en general no tenemos criadores muy afectados por este terremoto".

Eugenio Hermosilla Orellana, presidente de la Asociación Choapa, informó: "En este minuto estaba llamando para Canela (epicentro del sismo) y al parecer está todo bien. Hay muchos daños en casas y construcciones, eso sí, pero más graves, a Dios gracias no. En cuanto a los criaderos mismos, algunas pesebreras quebradas, algunos potros se soltaron esa noche debido al espanto por el terremoto. A las pesebreras de mi amigo Claudio Marcelo Chahuán, dueño del Criadero Ña Estercita, se le soltaron algunas tejas, entonces los potros se asustaron. Pero no es nada grave".

Agregó que está en permanente contacto con los criadores de su asociación, para saber las dificultades que han tenido, añadiendo: "Han seguido las réplicas, así que trato de estar en contacto con todos los socios, porque la cobertura telefónica no ha sido muy expedita. En cuanto a los camino, después del terremoto hubo varios que no se podían transitar por las piedras. Hubo hartos rodados y ese día, el camino que une Canela con Illapel, un camino interior muy bueno, tenía muchas piedras, así que lo cerraron las autoridades".

Y Sebastián Figueroa Tello, director de la Asociación Atacama de Criadores, pero cuyo Criadero Canto del Agua está en la Cuarta Región, también entregó su visión de lo sucedido.

"Nosotros, aunque somos de Atacama, tenemos el Criadero familiar en la Serena, y hemos visto a vecinos afectados por este sismo. Es triste, desolador el panorama acá. No fue tanto el sismo en sí, sino el tsunami que provocó la entrada del mar. Todos los que vivían a orillas de la playa fueron los más afectados; es cosa de ver en la televisión, aunque ésta no muestra todo. Aquí en vivo y en directo la cosa es diferente", aseveró.

"Aunque nuestro campo está ubicado a 15 kilómetros de la playa, yo vivo en La Serena misma y nos tuvieron que evacuar. Es desesperante eso, no se lo doy a nadie y más encima en víspera del Dieciocho, donde hay fiestas grandes como la Pampilla, que reúne a mucha gente y que hay harta gente que depende esa fiesta para el año. Hay mucha gente que perdió todo", agregó.

Hablando de criadores de la zona, dijo: "Gracias a Dios no hay afectados mayormente. En cuanto a caballos, estaba hablan do con Carlos Valencia, quien es criador de Coquimbo y está cerca de la playa. Para ese lado no se salió el mar, gracias a Dios. Pero para el otro lado, yendo del Faro hacia Coquimbo, sí se salió y los daños son más grandes. Gracias a Dios ahí no hay caballos".

Recordó que la noche del día en que se produjo el terremoto, los caballos se asustaron mucho, añadiendo: "Acá en el Criadero, varios no comieron, no tomaban agua. No sé qué habrá pasado en los otros criaderos, pero en el nuestro había caballos demasiado asustados. Al otro día tuvieron que soltarse para que volvieran a la normalidad. De hecho, la persona que trabaja con nosotros estaba justo encerrando las yeguas de cría, estaba cerrando la puerta y se le fueron todos hacia ella, tratando de escapar".

Información: Miguel Angel Moya