Cabrero, la tierra del parlamento entre mapuches y españoles

Al igual que la mayoría de las comunas de Chile, las tierras de Cabrero fueron exploradas, desde 1550, por los conquistadores españoles siendo desde aquel tiempo considerada como una tierra de encuentro, por las muchas y numerosas reuniones que ocurrieron en este lugar entre españoles y mapuches para “parlamentar” la paz entre ambos pueblos.

Cabrero, la tierra del parlamento entre mapuches y españoles

La actual comuna de Cabrero, desde sus orígenes ha sido un testigo silencioso del proceso de conquista de las antiguas tierras mapuches y de la Guerra de Arauco, una guerra a muerte que duró trescientos años, pero que tuvo un primer siglo de intenso conflicto bélico entre los años 1550 y 1656 y una etapa posterior en la que se hacen más esporádicos los enfrentamientos, predominando las relaciones fronterizas entre el mundo mapuche y los hispano-criollos.

Es en este proceso que Cabrero fue testigo de más del 25% de los Parlamentos que sostuvieron las autoridades españolas coloniales y los representantes de los mapuches. Seis de ellos ocurrieron en los llanos de Tapihue, en las cercanías del fortín del Salto del Laja y del camino Real, cuyos territorios en aquel tiempo estaban bajo la jurisdicción del Tercio San Carlos de Austria de Yumbel, extenso territorio constituido por cuatro subdelegaciones: Yumbel, Tomeco, Salto del Laja y Las Perlas.

Cabrero, ubicada entre los ríos Itata y Laja, perteneció hasta 1897 a la comuna de Yumbel. Razones de distancia, la numerosa población y la existencia de importantes centros urbanos, llevaron al Presidente Federico Errázuriz a crear una municipalidad con el nombre de Las Perlas, el 7 de septiembre de 1897, estableciendo su capital en la villa de Cabrero, que según el censo de 1895, contaba con 700 habitantes.

El 30 de diciembre de 1927, se dicta una nueva división administrativa que da el nombre de comuna de Cabrero, conservando los antiguos límites de las dos subdelegaciones que la componían, Las Perlas y Tomeco, y quedando bajo la jurisdicción del nuevo departamento de Yumbel de la provincia de Concepción.

Gracias a las diversas obras de riego de los pioneros y colonizadores, sus tierras arenosas se transformaron en un suelo apto para el desarrollo silvoagropecuario. Luego, la construcción del ferrocarril del sur y sus ramales, que profundizó la tendencia general al crecimiento socio-económico de la segunda mitad del siglo XIX; la política gubernativa de poblamiento y programa de evangelización de la Iglesia, que redundaría en una concentración poblacional y, de una línea de reordenamiento administrativo, dieron las condiciones necesarias para la incorporación definitiva al progreso de vastas zonas de la región.

Después de medio siglo de historia, en 1974 se pone en marcha un nuevo proceso de regionalización; el departamento de Yumbel pasa a formar parte de la provincia de Bío-Bío y, en 1979, se produce un sustancial intercambio de territorio con la comuna madre: todo el sector ubicado al poniente de Río Claro pasa a Yumbel y todo el sector de Monte Águila, Charrúa, Chilloncito y Salto del Laja se integra a la comuna de Cabrero.