Caldillo de las Niñas, un caldo para el alma

Recurriendo a los platos que se preparaban en los tiempos de la Colonia, le presentamos una exquisita alternativa al tradicional caldillo de congrio, ideal para estos días fríos.

Caldillo de las Niñas, un caldo para el alma

En un país como el nuestro, con un mar presente de norte a sur con más de 4 mil kilómetros de costa, parece increíble seamos uno de los países con más bajo consumo de pescado en el mundo.

Una realidad que se hace más insólita si consideramos que somos el sexto país en desembarque pesquero, y el segundo productor y exportador de harina de pescado y de salmónidos de cultivo.

Nuestro consumo de este vital alimento, rico como ninguno en ácidos grasos omega 3, alcanza apenas los 5 kgs por persona al año. Una cifra muy pobre si nos comparamos con los 50 kgs de consumo anual por habitante de los japoneses o los 30 kgs de España, curiosamente, dos de los principales mercados de las exportaciones pesqueras chilenas.

Los estudios demuestran que la ingesta de especies ricas en ácidos grasos omega 3, tienen efectos positivos en la gestación, la lactancia, el desarrollo cognitivo, la disminución del colesterol y las enfermedades cardiovasculares. Quizás éste bajo consumo se explique por la escasa creatividad para preparar recetas atractivas a nuestro paladar, por ello, y recurriendo a los platos que se preparaban en los tiempos de la Colonia, le presentamos una exquisita alternativa al tradicional caldillo de congrio, ideal para estos días fríos. No es un caldo liviano ni tampoco una sopa espesa…y también lleva carne.

Ingredientes para 6 a 8 personas

Para el caldo de carne:

1 kg de posta en trozos

1 cebolla mediana en cuartos

1 zanahoria rallada

1-2 puerros cortados a lo largo

1-2 nabos cortados en rodajas

Perejil picado fino

1 rama de apio

6 tazas de agua fría

Sal y pimienta

Para preparar el caldillo:

1 ½ cucharadas de mantequilla

2 cebollas cortadas plumas

2 tomates pelados, sin semillas y en cuartos

6 tazas de caldo de carne

3 cucharadas de crema

1 ½ kg de congrio cortado en trozos

Leche

Harina (si es celiaco, utilice harina de arroz o de maíz)

Aceite para freír

8 huevos poché

Sal y pimienta

Cómo prepararlo: 

1. En una olla colocar los ingredientes para el caldo en agua fría y cocinar a fuego bajo por 1 hora. Colar y reservar el caldo.

2. En una olla calentar la mantequilla y freír la cebolla hasta que esté cocinada 30-40 minutos. Agregar los tomates y freír 2-3 minutos. Es optativo en este momento licuar la mezcla de cebollas y tomates. Verterle el caldo de carne y sazonar. Cocinar a fuego bajo, en olla tapada, 10-15 minutos. Agregar la crema. Mezclar bien. Reservar.

3. Humedecer el congrio en la leche y pasarlo por harina. Freír los trozos en aceite caliente. Reservar.

4. Antes de servir colocar las presas de congrio en una fuente de horno (puede ser una fuente de greda) y verterles encima el caldillo hirviendo. Colocar un huevo poché o pasado por agua encima de cada presa de congrio. Es optativo espolvorear con queso rallado. Colocar la fuente al horno a temperatura alta por 5-8 minutos. Servir caliente.