Capitán Pastene, el coraje de los inmigrantes italianos en Chile

A fines de 1904, llegaron a tierra chilena veintitrés familias italianas provenientes de la región Emilia Romagna. Con sus sueños y esperanzas, ellos iniciaron un proceso de migración hacia el sur de Chile con el apoyo del entonces presidente, Germán Riesco, y de la Sociedad colonizadora Ricci Hermanos y Cía. Así, se instalan en la región de la Araucanía donde nace la localidad “Nueva Italia”, cuyo nombre cambia en 1907, cuando la colonia adopta la denominación definitiva de “Capitán Pastene”, en recuerdo del navegante Giovanni Battista Pastene, que exploró gran parte de las costas chilenas.

Capitán Pastene, el coraje de los inmigrantes italianos en Chile

La fascinante historia de los inmigrantes italianos que llegaron a radicarse la Región de la Araucanía es poco conocida incluso, por la colonia italiana residente en Chile. En un principio fueron veintitrés las familias, principalmente de trabajadores y campesinos, las que se embarcaron rumbo a Chile con todas sus esperanzas a cuesta. Al poco tiempo se sumaron otras, llegando a ser ochenta y ocho las familias que se instalaron en la XIX Región, en un sector que pertenece a la comuna de Lumaco. 

¿Cómo se llega a gestar esta travesía? La búsqueda de mejores condiciones de vida y creciente interés del gobierno de Chile en recibir inmigrantes, especialmente europeos que pudieran potenciar la producción agrícola en el sur del país (recordemos la migración alemana del siglo XIX), fueron las bases para gestionar un proceso migratorio que terminaría con la fundación de la “Nueva Italia”. Quién propone esta empresa colonizadora al gobierno es Giorgio Ricci, un italiano, nacido en Verica, y que llegó a Chile por trabajo, dedicándose a la fabricación de charcutería (cecinas). Con la acogida del Departamento de Tierras y Colonización, visitan los terrenos fiscales de Nahuelbuta, próximo a Lumaco, comuna que había solicitado allí la instalación de una Colonia extranjera. El trayecto no fue fácil, el clima y la accesibilidad del terreno no hacían dudar sobre la elección del lugar, sin embargo, parecían la Municipalidad de Lumaco les aseguraron que recibirían con mucho placer a los colonos italianos. 

La información recogida fue utilizada para desarrollar las gestiones con el Gobierno y finalmente concretar la sociedad colonizadora que llamarían “Nuova Italia, Ricci Hermanos y Compañía”. Según señala Carolina Aguayo en su tesis de Magister, “Capitán Pastene: su patrimonio cultural una historia de inmigración italiana en el sur de Chile” , que uno de los problemas que había que solucionar para concretar la inmigración italiana, era la oposición del propio gobierno italiano para dar inicio a la emigración, pues éste se mostraba contrario a esta emigración hacia Sudamérica, ya que en experiencias anteriores, más de 3000 italianos habían encontrado múltiples desventuras en los países al llegar a Chile. Para conseguir la aprobación se entregan garantías de la viabilidad de esta emigración y entregó garantías de que el proceso se realizaría de forma correcta, protegiendo la integridad de los futuros colonos. Para formalizar este acuerdo, se dictó un decreto que reguló las condiciones. 

Finalmente solo se interesaron veintitrés familias (135 personas) que partieron primero hacia Francia para allí embarcarse el 7 de febrero de 1904 rumbo a América, en el “Oruba”, un barco pequeño y en malas condiciones higiénicas. Luego de 32 días de navegación, el 10 de marzo de 1904, desembarcaron en el puerto de Talcahuano. Desde ahí continuaron viaje en tren hasta la localidad de Los Sauces, luego, en condiciones miserables sin los resguardos mínimos de una migración de ese tipo, hicieron un trayecto de 38 kilómetros por senderos y caminos de tierra y vadeando el río de Lumaco. La promesa hecha a los italianos no se había cumplido. La sociedad “Nuova Italia, Ricci y Cía.”, no cumplió con lo comprometido dejando a los colonos a su suerte. 

A pesar de todo esto, al poco tiempo se realiza una segunda migración de otras 63 familias a la Nueva Italia, la que se embarca en el Panamá el 2 de febrero de 1905 llegando a Chile el 10 de marzo del mismo año. Esta segunda migración habría sido más dura y compleja que la primera. Al llegar se ubicaron en un lugar al que llamarían luego el Monte Calvario, por las dificultades con las que se encontraron. En conjunto con los primeros migrantes, desprotegidos y en soledad, debieron trabajar muy duro para sacar adelante sus tierras.

El 11 de Marzo de 1905 se dictó el Acta de Fundación del poblado, el que fue ratificado posteriormente en el año 1907 por el entonces Presidente Pedro Montt, quien le puso el sello oficial a la fundación de esta localidad, el pueblo cambió de ubicación y junto con ello su nombre, Capitán Pastene, en homenaje al Ilustre Navegante Genoves, Almirante Juan Bautista Pastene, quien fuera el brazo derecho de Don Pedro de Valdivia y posteriormente Alcalde de Santiago.

Actualmente Capitán Pastene es una de las localidades más prosperas de la Provincia de Malleco, consolidándose como uno de los principales destinos turísticos de la XIX Región, único por su mezcla de culturas: Chilenos, Mapuches e Italianos, que han influido directamente en la gastronomía, fiestas y costumbres de la localidad. Sus calles llevan los nombres de destacados chilenos e italianos como: Giuseppe Verdi, Giuseppe Garibaldi, Pedro Montt, Manuel Rodríguez, entre otros.

FUENTE:
“CAPITÁN PASTENE: SU PATRIMONIO CULTURAL
UNA HISTORIA DE INMIGRACIÓN ITALIANA EN EL SUR DE CHILE”. EN: http://repositorio.uchile.cl/bitstream/handle/2250/112160/aguayo.pdf?sequence=1&isAllowed=y