Casa de máquinas de San Rosendo: un grito mudo de la historia que cae a pedazos

Desde fines del siglo XIX San Rosendo se constituiría en un importante nodo ferroviario, donde convergía la red central del ferrocarril, con el ramal hacia Concepción y el puerto de Talcahuano, origen y destino de gran parte del tráfico carguero del ferrocarril.

 

Casa de máquinas de San Rosendo: un grito mudo de la historia que cae a pedazos

En ese contexto, a fines de la década de 1920 se construyeron varios edificios y dependencias técnicas vinculadas directamente con el ferrocarril. Entre ellas, la casa de máquinas, cuyo destino original era mantener, reparar y proteger los distintos tipos de locomotoras que prestaban servicio en los ferrocarriles chilenos.

Es un edificio que estaba destinado a la mantención y reparación de locomotoras. Tiene una interesante planta curva, orientada hacia el centro donde se ubica la tornamesa. Está compuesto por dos volúmenes que se destacan por la rítmica sucesión de pilares. Se considera el edificio más representativo de la Estación. Su piso está compuesto por fosos de trabajo. En su estado original se destacaban las grandes superficies vidriadas entre pilares. Hoy esta abandonada.

Al igual que la “Casa de Máquinas”, el edificio de talleres de la Estación San Rosendo formaba parte integral de aquel complejo ferroviario. Dicho edificio, construido también a fines de la década de 1920, albergaba la maestranza local, donde se reparaban las partes y piezas del material rodante de los ferrocarriles chilenos que operaban en la región. A fines de la década de 1970 estos talleres aún se mantenían en plena operación.