Cerro Manquehue: Lugar de Cóndores

La época adecuada para visitarlo es durante todo el año. Los inviernos extremadamente lluviosos y fríos otorgan una llamativa excursión nevada.

Cerro Manquehue: Lugar de Cóndores

Su nombre mapuche se traduce en “lugar de cóndores”, el tradicional y concurrido Cerro Manquehue, entrega a quienes lo visitan grandiosas vistas de la ciudad de Santiago y sus alrededores, además de los altos Andes de Chile Central.

El Cerro Manquehue domina el sector Nororiente de Santiago. Aquí sus habitantes pueden encontrar parajes cuya belleza escénica y silencio liberan rápidamente del ajetreo cotidiano.

Su cumbre central llega a 1.638 metros. Tiene dos cumbres laterales: una hacia oriente, el Manquehue chico o Manquehuito (1.316 metros) – con buenos acantilados para practicar escalada libre- y otra al oeste, el Cerro Carbón (1.351 metros), que remata finalmente en el cerro San Cristóbal y reaparece en el cerro Santa Lucía, en pleno centro de Santiago.

La época adecuada para visitarlo es durante todo el año. Los inviernos extremadamente lluviosos y fríos otorgan una llamativa excursión nevada.

Se puede alcanzar la cima de este cerro por varias vías. Las más frecuentes son las que parten de La Pirámide, Lo Curro y desde Santa María de Manquehue: la ruta de agua del Palo.

La ruta de Lo Curro parte al final de la Vía Roja, donde terminan las casas. Con la visón imponente de toda la ladera sur del Manquhue, en un recodo del camino asfaltado y justo antes de su término, empieza un sendero bien marcado. Sin ganar mucha altura, la huella bordea una pandereta y en menos de 10 minutos empalma con una huella transversal, que se sigue a la izquierda entre litres y espinos.

Tras pasar frente a un pequeño lugar de oración adornado con una pequeña casita de madera, el sendero hacia la cumbre del Manquehue sube directamente a la derecha, y en pocos minutos, esquivando un guayacán, se gana un primer lomo. Siempre subiendo en sentido norponiente se cruza por el sendero hasta un segundo lomo, que se atraviesa en una breve y bella explanada con un bosquecito. Se baja inmediata y levemente a un cauce seco que se cruza, y luego se sube hacia el norte en suave pendiente hasta el portezuelo (1.180 metros) entre el Manquehue chico y el Manquehue, que se alcanza en menos de una hora de marcha.

En el portezuelo la huella que se bifurca a la derecha (oriente) va en pos del primero, la que tuerce a la izquierda (poniente) se encarama hasta alcanzar un cerco que divide la ladera norte y la sur de todo el cordón del Manquehue. El sendero que va al lado sur del cerco se ve más claro para enfrentar la parte más abrupta de la ascensión: discurre poco más de una hora subiendo entre litres, quillayes, tebos y cactus, a través del filo oriental del Manquehue, hasta su cima, una meseta casi plana de ciento cincuenta metros.

La excursión toma medio día, aunque se puede extender para toda la jornada si se desea recorrer sus recodos. El “Manquehuazo”, es la carrera cerro arriba que algunos aficionados realizan como preparación. Es formidable y agotador. El record es menos de media hora. Usualmente una ascensión muy lenta desde Vía Roja a la cima no debe emplear más de tres horas.

De esta manera, este interesante panorama llama a visitar este cerro, para ponerse en contacto con la naturaleza, disfrutando de un admirable vista al gran Santiago.