Cómo se preparan las viñas para hacer frente al cambio climático

Para el año 2050 la superficie de terreno apta para la viticultura disminuirá entre un 25% y un 73% en algunas de las regiones productoras de vino más importantes del mundo, según un estudio de Laboratorio Internacional en Cambio Global (LINCGlobal), en el que colaboran el Consejo Superior de Investigaciones Científicas de España (CSIC) y la Pontificia Universidad Católica de Chile (PUC).

Cómo se preparan las viñas para hacer frente al cambio climático

Los valles centrales de Chile sabido es que tienen fama mundial por la calidad de sus vinos. Nuestro país se ha caracterizado siempre por el clima propicio para la producción de vinos, así como también por la fertilidad del Valle Central.

Pero ¿cómo ha afectado el cambio climático a los vinos? Diferentes estudios han demostrado que el desierto de Atacama ha comenzado a avanzar y ya llega hasta Coquimbo. Por su parte, el sur también sufre y las sequías están causando estragos. De hecho, este verano fue el más seco de los últimos 50 años. Todo esto está provocando grandes cambios en la agricultura. Y uno de los grandes afectados han sido las viñas.

Para el año 2050 la superficie de terreno apta para la viticultura disminuirá entre un 25% y un 73% en algunas de las regiones productoras de vino más importantes del mundo, según un estudio de Laboratorio Internacional en Cambio Global (LINCGlobal), en el que colaboran el Consejo Superior de Investigaciones Científicas de España (CSIC) y la Pontificia Universidad Católica de Chile (PUC).

Los efectos en la industria vitivinícola ya se comienzan a percibir en el país: debido al alza de temperaturas, algunas viñas han tenido que adelantar su periodo de cosecha.

El gran problema que afectará al país tiene relación con la escasez hídrica, ya que en 2050 los principales de los valles vitivinícolas Chile (Maipo, Cachapoal y Colchagua) no serán óptimos para el cultivo y según detalla el estudio del  Laboratorio Internacional en Cambio Global, se prevé que las viñas comiencen a utilizar agua para enfriar la uva lo que causará una presión sobre los recursos hídricos que ya es crítica, ya que el “95% de la superficie actualmente adecuada para la viticultura ya está bajo estrés hídrico”, detalla el informe.

Debido a este nuevo escenario, algunas viñas ya han comenzado a buscar nuevos terrenos para producir vino de calidad y hacer frente al cambio climático. Una de estas nuevas zonas es la región de Los Ríos, donde según el catastro, hay declaradas 18 hectáreas.

Los especialistas han asegurado que estas zonas, desde Talca al sur, tienden a ser más estables en relación a la temperatura, algo bastante diferente a lo que ocurre en el valle central donde hay momentos en el verano que la temperatura sobrepasa los 35°C. Además, la media también aumenta, por lo que se debe cosechar antes para no perder las características del vino.

Fuente: El Dínamo