Criadero Las Canallas, un asunto de familia

Actualmente el filtro del tiempo, las experiencias y los resultados conseguidos, han hecho que el criadero reproduzca alrededor de veinte madres emblemáticas.

Criadero Las Canallas, un asunto de familia

En plena región de Los Lagos y vigilado por el cráter del Volcán Osorno se encuentra el Criadero Las Callanas, lugar que maravilla con la presencia de manadas de caballos pastando en libertad en potreros de vastas extensiones. Ahí, en perfecta mancomunión con la naturaleza y su paz, habita una selección yeguas madres, todas de gran valor genético y proveniente exclusivamente de las corrientes de sangres fundamentales en el caballo chileno actual, vientres de alta calificación y acreditados éxitos funcionales y morfológicos.

Con ese valioso elemento genético proveniente de la más antigua selección genealógica del Caballo Chileno, Las Callanas se llena en cada primavera de los frutos de los mejores vientres y reproductores del país, conformando con la rigurosa selección desde sus orígenes una manada de gran prestigio a nivel nacional.

Aplicando modernos métodos de crianza, su propietario Gonzalo Vial Concha dirige personalmente su crianza, destinando con prolijidad y basado en su experiencias y resultados, su selección de yeguas madres a los reproductores, dándole así rumbo y sentido a su crianza basada en la alta selección deportiva y morfológica, dos fundamentos que le permitieron formar caballos de muy buena morfología y de gran sentido vaquero, permitiéndole en un par de décadas el prestigio de conseguir los más valiosos premios nacionales de morfología en Chile e internacionalmente coronarse con el récord de Campeón de la Triple Corona del Reinning Internacional, logro que por primera vez es conseguido por un caballo chileno, como lo es Las Callanas-Julito, imponiéndose a todas las razas participantes y en especial al quarters horse, imbatible hasta ahí en la historia de esa disciplina.

A lo anterior y buscando seguir mejorando, Las Callanas incorpora la principal combinación del criadero Santa Isabel con el reproductor Acero (Escorpión y Ociosa) manteniendo vigente las sangres de mayor liga deportiva. Finalmente obtiene Las Callanas-Caldo Negro, potro negro de su absoluta autoría y que tras llevarlo en todas las etapas de su adiestramiento con dedicación y afecto de criador, lo "acerca al toro" en su campo solitariamente haciéndolo topear a campo y luego atajar en la medialuna de la casa. Así, tras formarlo y hacerlo su preferido, asoma a Caldo Negro a las pistas mostrándolo en el rodeo de Collipulli donde le ratifica su enorme poderío en la final.

Ahora, sin dudas tras haberlo probado en funcionalidad y sentido vaquero, designa a este potro como su reproductor base considerando el especial significado de ser hijo de Capuchino y Galponera, su yegua originaria, análisis que le hace presentarle al potro negro una selección de yeguas pensando en definir su progenie, objetivo que consigue largamente.

Con estos potros, preferentemente con Caldo Negro, actualmente logró moldear la mejor calidad en su caballada, circunstancia que le permite mirar el futuro con tranquilidad y gran proyección deportiva en esta etapa que comienza en esta temporada 2013-2014, donde los caballos de Las Callanas aparecerán en el rodeo para construir el siguiente eslabón en esa cadena que construye la tradición de criar buenos caballos.

Con esa base genética, métodos modernos en el manejo de los potrillos, donde la aplicación del "imprinting" aporta la sociabilización se hace fundamental para ganar la confianza con el hombre y la identificación por microchips un mejor conocimiento de cada individuo, la transferencia embrionaria y en un entorno ideal para la buena crianza, Las Callanas trabaja consciente y dedicadamente por varias temporadas hasta hacer su base genética, seleccionando para ello rigurosamente y en cada temporada a las mejores potrancas con las que luego establece los cimientos de su crianza actual, aquella que es reconocida y valorada indiscutiblemente en las exposiciones del país y que corre con sus hijos entusiastamente, basta recordar lo hecho por el criador en el Campeonato Nacional de Rodeo 2006 con su hijo menor Diego, de solo catorce años en aquel tiempo, donde además clasificó sus potros criollos Las Callanas-Confidente y Las Callanas-Bajativo, dos propios hermanos de su criadero con cruzas que él mismo dispuso señalando a Piguchén-Capuchino y Piguchén-Desganada.

El largo trabajo emprendido ha rendido los frutos esperados en esta etapa de crianza y el asomo a la competencia. Aquel sistema ha sido reconocido en el extranjero desde donde han venido importantes criadores de Argentina, Brasil, Uruguay, México, España, Estado Unidos, Jordania, países donde actualmente reproducen sangres de Las Callanas, especialmente en Brasil con los potros Las Callanas-Caldo Negro y Las Callanas-Chilquero, ambos de gran potencial destinados al mejoramiento racial y la consolidación de una manada que aporte en la tierra gaucha de Rio Grande do Sul.

Actualmente el filtro del tiempo, las experiencias y los resultados conseguidos, han hecho que el criadero reproduzca alrededor de veinte madres emblemáticas, además yeguas de crías interesantes para reforzar algunos aspectos buscados, además de potrancas calificadas que producen potrillos que le dan sinergia a la vida del campo, ilusiones que refrescan año a tras año una tradición que la familia Vial ha mantenido con orgullo desde el siglo antepasado, cuando su antecesor Diego Vial Guzmán inauguró los históricos registros genealógicos de la raza caballar chilena (los terceros más antiguos del mundo) inscribiendo su potro Bronce con el número uno en el pionero stud book, una liturgia que se ha repetido cada año y desde aquel mismo acto hasta convertirse en esa tradición de familia.