Criadero San Manuel de la Punta y su fuerte influencia de caballos criollos

Su nombre proviene en homenaje a un agricultor y hombre acampado, de esos que montados recorría la zona de Codegua y La Punta, supervisando las bocatomas y distribución de las agua.

Criadero San Manuel de la Punta y su fuerte influencia de caballos criollos

Su nombre proviene en homenaje a un agricultor y hombre acampado, de esos que montados recorría la zona de Codegua y La Punta, supervisando las bocatomas y distribución de las agua. Este hombre era Manuel González, abuelo de Rafael Diez González, quien le dio visa al criadero San Manuel de La Punta.

Rafael Diez se fue impregnando desde muy pequeño del gusto por el campo y los caballos, aunque no fue hasta cuando adulto que, a instancias de su cuñado Fernando Fernández, adquirió primeramente la afición por el rodeo y, más tarde, por la crianza.

Sin ningún objetivo ambicioso en mente, partió corriendo, en 1985. Los primeros caballos comprados para este fin fueron Embrujada (Rascucho) y el Manantial (Chagual), acompañado de Carlos Salamé. También llegó al incipiente corral Adán Urbano, quien trajo consigo algunos caballos del Trapiche y Huelequén para trabajo. Así, se corrieron caballos como La Gavilla, El Huaino, Fanfarrona, Manantial, El Luche y otros. Estos últimos caballos conformaron la primera collera en llegar a Rancagua bajo las mantas de Rafael Diez. Asimismo, la Embrujada, con la monta del propio Urbano fue Vice-Campeona de la Rienda la temporada 86-87.

El año 88 el criadero inscribió la primera cría con su marca y que en honor al pueblo del padre de Rafael Diez (España) la llamó Najerilla, hija de Río Claro (Riguroso y Guadaba) en la Yerba Larga, dos veces No me Toques al ser hija de Abalorio (No me Toques) y Plegaria (Perito-No me Toques).

Este criadero constantemente está incorporando nuevos vientres escogidos al plantel. Entre otros ha adquirido varias yeguas a Huelequén y El Trapiche. También compró la yegua Casas del Milagro Chingana que estaba corriendo y que dejó solo para crías. Ésta dio a Riojano (Escudero) y a Fiestero (Trenzado), exportado recientemente a Argentina para la reproducción.

Con la experiencia adquirida y en forma más organizada, el criadero adquiere nuevos vientres para la reproducción. De esta forma se integran a la manada yeguas como Golondrina (Bellaco) que venía preñada de Rotoso; Diablona II, hermana materna de Insolente en un padre Sembrador; Vanidosa (Bellaco) madre de Chacolí y preñada de Contento; Reservada; Esa Negra y Agua Nieve, hoy en las crías.

En la actualidad, el criadero cuanta con más de sesenta ejemplares con el sello de San Manuel de La Punta. Se está corriendo una gran cantidad de caballos criollos y se siguen incorporando nuevas potrancas para la crianza. Es el caso de la reciente adquisición de cinco potrancas de grandes líneas, provenientes del criadero Piguchén.

Toda esta caballada se distribuye en los campos que el criadero posee en Codegua (O'Higgins) y en Cunco (Región de la Araucanía).

El principal objetivo de Rafael Diez es criar caballos de buenas condiciones morfológicas y funcionales, pero sin amarrarse a ninguna línea de sangre en particular, aunque las yeguas Piguchén han cumplido un rol preponderante en el criadero.