Criadero San Mateo

Amor por los caballos y la crianza de ellos, van siempre de la mano, pero con inicios y trayectorias diferentes, y objetivos muy marcados y diferentes en cada caso. Como lo es el  Criadero San Mateo, de propiedad de Don Eduardo Serrano Gallegos, hombre amante del Caballo Chileno, y que le puso el nombre en reconocimiento a una tradición familiar de varias generaciones.

Criadero San Mateo

Ubicado a 32 kilómetros de Chillán, en el Fundo Gallipavo, Sector Lourdes, cerca de Quiriquina, se desarrolla el día a día de este Criadero, cuya historia la cuenta su propietario:

“Los inicios de este Criadero se remontan a los años 1993-1994, cuando mi suegro, Juan Carrasco Stuardo, me facilitó dos vientres para sacarles crías, siendo Don Julio Guiñez Carrasco, quien me prestó gentilmente su potro, el “Puelche”, de ahí nacen dos hembras, y una de esas yeguas, la “Traviesa”, es la madre del principal potro que tengo en el Criadero, el “Travieso”(Año Nuevo y Traviesa), el que esperamos sea a futuro un gran reproductor y un corredor de mucha proyección, dado que tiene muchas condiciones morfológicas y funcionales, es hijo del potro “Año Nuevo”, de propiedad de mi hermano Fernando”

¿Cuál es la base de los vientres?

“Es la línea “Puelche”, por lo tanto “Taco”.

¿Para Ud. que significa ir viendo productos del criadero?

“Una gran alegría, la crianza del caballo y tener caballos para rodeo  no es tarea fácil, porque requiere de mucho espacio, donde tener las yeguas madres y sus potrillos, afortunadamente tengo otro predio en San Nicolás, que proviene de mi madre, donde están las yeguas y sus crias, ahí se ha gestado la crianza, los vientres tienen línea “Rotoso” y “Taco” pero feliz porque se van viendo resultados, es algo que nos apasiona, tanto a mí como a mi familia, en otras palabras esto es algo familiar”

¿Cómo ve proyectado el criadero, en la crianza y el rodeo?

“La verdad es que ha costado mucho sacar productos, hubo una etapa en que estuvieron arregladores conocidos, y en algunos casos salieron productos, pero en otros no, entonces esto ha sido muy lento, tengo caballos de 8 y 9 años, que han corrido muy poco, incluso hay otros de 5 y 6 años, que todavía les falta, porque la verdad es que me he encontrado con mucho caballo, y eso me incómoda un poco, porque no puedo darle la oportunidad a todos, por lo que en algún instante tendré que tomar la lamentable decisión de vender algunos, porque son productos de muy buena sangre, y yo tampoco quiero seguir aumentando la cantidad que hay”

¿Crianza o rodeo?

“Me gusta más la crianza, ocupamos sangres que nos den ejemplares funcionales, que nos sirvan y también a quienes lo adquieran en algún momento”

¿El criadero lo ve prolongado en el tiempo en  alguno de sus hijos?

“Sí, de hecho mi hijo Martín está corriendo productos del Criadero con su primo Tomás Gutiérrez, y han andado bien, Agustín que es el menor, también lo veo pronto en las medialunas, así es que le veo proyección, pero hay que tomárselo con mucha calma”

¿La Transferencia Embrionaria?

“No soy partidario, me inclino por lo natural, por el momento no me interesa”

¿La posibilidad de algún caballo para la rienda?

“Me gustaría, pero hay que buscar el caballo, hay que darse el tiempo y buscar la persona, pero eso significa mayor costo”.

Un criador que disfruta de la crianza del caballo chileno y también del rodeo, pero que privilegia correr sus productos, aun teniendo otros ejemplares de reconocidas líneas sanguíneas, y que todo lo hace en un ambiente grato, familiar, características que se le transmiten a los caballos, y que le ha dado la oportunidad a uno de sus empleados, Eduardo Romero Pino, para que le trabaje los caballos, respaldo muy importante para un hombre que lleva toda una vida trabajando con él.