Crisis en salud: los chilenos no merecemos este olvido

La solución no pasa por seguir aumentando los fondos para hacer crecer el ministerio, sino por destinar esfuerzos a llevar adelante una profunda reingeniería del mismo, teniendo siempre como norte que los recursos deben llegar a las personas y destinarse a resolver los problemas.

Por: Equipo Corral Victoria

Crisis en salud: los chilenos no merecemos este olvido

Que la salud pública está en crisis en nuestro país es una verdad asumida por todos los sectores, crisis que se ha visto agravada por la mala gestión del gobierno actual la que se manifiesta, por ejemplo, en que se ha dejado sin ejecución gran parte del presupuesto que le fuera asignado a esta cartera.

Se agrava también la crisis, por el ideologismo que está en la base de las decisiones de la autoridad, especialmente respecto a la construcción de hospitales. Este ideologismo ha significado desechar el mecanismo de concesiones y pretender que sea el Estado quien directamente lleve adelante estas obras. Hasta Mao, el más acérrimo comunista, decía que no importa de que color sea el gato con tal que cace ratones. Esta forma de enfrentar el problema va a significar que millones de chilenos que creyeron en la promesa de tener un hospital en su zona hoy miren con desesperanza como esa posibilidad es cada vez más lejana.

Y ¿quién paga los costos de la mala gestión, el despilfarro y el ideologismo? Lo paga gran parte de la clase media y los mas pobres de nuestro país, quienes por la falta de médicos especialistas y la nula gestión administrativa en hospitales, se encuentran en la angustiante situación de engrosar las listas de espera. Hoy 1.878.485 chilenos aguardan para resolver su problema de salud, de los cuales más de 1.6 millones esperan una consulta con un médico especialista y otros 226.340 pacientes en lista, sin éxito, para ser operados.( Fuente la tercera, 13-12-2014).

Recientemente, el Colegio Médico de Chile a través de un inserto publicado en El Mercurio, diagnosticó la situación en salud como de una “profunda crisis”, responsabilizando al Estado “ya que por más de tres décadas sólo se han adoptado medidas paliativas para resolver un problema estructural, sin dar un tratamiento definitivo para terminar con las grandes carencias".

Si bien en Chile, el gasto en salud ha crecido mucho más rápido que el promedio entre los países de la OCDE durante los últimos diez años (desde el 2010, el gasto en salud se ha incrementado a una tasa de alrededor del 6% por año en términos reales, Fuente: Oecd.org), en esta importante politica pública hemos fallado y seguimos fallando como país.

La solución no pasa por seguir aumentando los fondos para hacer crecer el ministerio, sino por destinar esfuerzos a llevar adelante una profunda reingeniería del mismo, teniendo siempre como norte que los recursos deben llegar a las personas y destinarse a resolver los problemas.

Urge un acuerdo país , una alianza publico privada, un liderazgo que comprenda la urgencia del tema. Los enfermos no protestan… padecen. No más indiferencia, los chilenos no merecemos este olvido.