Curacautín y lonquimay: Tierras Pehuenches

Una Joya de la Araucanía

Curacautín y lonquimay: Tierras Pehuenches

 

Las comunas de Curacautin y Lonquimay cuentan en la actualidad con una amplia oferta representada en la identidad del pueblo Pehuenche, el cual es originario de la zona. Ambas localidades, están unidas por el túnel las Raíces, caracterizado por ser el más largo de latinoamérica, con cuatro kilómetros y medio de extensión.

El paisaje que envuelve a estas comunas se ve teñido principalmente por volcanes, que son grandes protagonistas de los recorridos que los visitantes realizan por sus alrededores. Entre ellos destacan el volcán Llaima y Lonquimay, que atraen cada año a viajeros, curiosos y científicos que estudian su alta actividad.

 

Otro de los atractivos de la zona es la Reserva Nacional Nalcas-Malalcahuello, en la cual caminar por el sendero Piedra Santa, con una longitud total de 7,5 km, es un verdadero atractivo. El sendero está rodeado de lengas, coigües, robles y raulíes, tiene una excelente vista a Sierra Nevada, los volcanes y el valle del río Cautín.

 

Durante la época invernal, los centros de ski son uno de los principales atractivos. Corralco, a solo 20 minutos de viaje desde Lonquimay, tiene pistas decoradas por la belleza del bosque nativo. Asimismo, se pueden practicar deportes de nieve fuera de pista como el randoné y el airboard.

 

En la actualidad, la población Mapuche es de alrededor de 1,5 millones, 0,5% de la cual es Pehuenche. Un 45% de las poblaciones de las comunas de Curacautín y Lonquimay pertenece al pueblo Pehuenche. Sus prácticas culturales y sociales se mantienen vigentes, pudiendo compartir con comunidades vivas y organizadas.

 

Ceremonias como el We Tripantu para celebrar la llegada del nuevo año marcan un cambio entre estaciones son parte de esta cultura viviente. Su actividad económica se basa en la pequeña ganadería, la recolección del piñon, semilla de sus sagrados árboles, las Araucarias.

 

La artesanía, ya sea textil, de picoyo o madera ofrecen una riqueza de colores, texturas y leyendas que dan cuenta de la cosmovisión de este pueblo a través de símbolos que se incluyen en sus diseños.