Curacautín y su historia maderera

El nombre de esta comuna proviene de dos palabras mapuches “Cura” y “Cahuin” que significa “Piedra de Reunión”.

Curacautín y su historia maderera

Fundado en 1882 como un fuerte destinado a controlar el paso de los indígenas, Curacautín era en aquel entonces una especie de meseta que tenía una amplia visibilidad hacia los cuatro puntos cardinales, situado específicamente entre el río Blanco y el estero Manzanoco. El nombre de esta comuna proviene de dos palabras mapuches “Cura” y “Cahuin” que significa “Piedra de Reunión”.

Entre los años 1913 y 1915, dos acontecimientos marcaron un hito importante en la vida de Curacautín. Estos fueron la llegada del ferrocarril y la instalación de la Municipalidad. Cuyo primer Alcalde fue Juan Mees; estos hechos significaron un decisivo avance en el progreso de los Curacautinenses, nuevos habitantes llegaron con nuevas actividades que originaron servicios e instituciones propios de un conglomerado mayor. 

Más tarde, en 1916, llega también la electricidad lo que trajo aún más modernidad y progreso, aquel año, comenzaría también una de las más importantes actividades de la historia de Curacautín: La industria Maderera. Se instalaron fábricas de celulosa en la localidad de Malalcahuello, se exportaban durmientes a Italia y duelas a Argentina en grandes cantidades, en ese tiempo la estación de ferrocarril recibía unas 20.000 pulgadas de madera diariamente, éstas venían transportadas en rústicas carretas.

La salud de la población en esos años, fue amenazada por sucesivas epidemias de viruela o “peste” ante la emergencia, los habitantes se organizaron y construyeron un lazareto para atender a los enfermos, el cual era atendido por un sacerdote, algunos habitantes y el doctor Augusto García, originario de España.

El orden público era en ese tiempo constantemente amenazado por el cuatrerismo existente en la zona, el 26 y 27 de junio de 1915 se produjeron gravísimos hechos, se apedrearon casas y se aterrorizó a la población con disparos, por lo cual el Ministerio del Interior dispuso el traslado de un mayor, contingente policial.

Los continuos incendios de casas y castillos de madera hacían constantemente necesaria la presencia de bomberos, que venían desde la ciudad de Victoria, distante unos 57 Km. de Curacautín. 

En la década de los treinta se inicia la construcción del “Túnel las Raíces” que atraviesa la cordillera del mismo nombre y está distante de Curacautín unos 40 km.; el túnel consta con una longitud de 4528 mts. y hasta hoy día es considerado uno de los más largos de Sudamérica, su construcción duró 8 años y trajo demandas de mano de obra y madera que benefició a los Curacautinenses.

En 1945 se instaló en Curacautín la Industria Maderera Mosso, por años uno de los más grandes e importantes puntos de trabajo para muchos de sus habitantes, en ese mismo año se instaló el Juzgado de Letras y al año siguiente la Notaría, la Oficina de Vialidad, Biblioteca Pública, Banco del Sur, etc.
La llegada de los años sesenta encontró a la ciudad provista de servicios y actividades económicas propias de la época, y en 1965 se inaugura el Hospital, cuyo primer director fue Óscar Hernández.

En los años venideros y a pesar de la crisis vivida en el país, Curacautín, ha salido adelante gracias al esfuerzo de todos los habitantes, actualmente es una ciudad tranquila y organizada, es punto de paso de muchos turistas por sus hermosos lugares en los que se destacan: termas, volcanes, saltos, ríos, etc.

Fuente: Municipalidad de Curacautín