De la Compañía Chilena de Teléfonos de Edison a la Compañía de Teléfonos de Chile

En septiembre de 1879, Husbands obtuvo de Thomas Alva Edison una pequeña central telefónica con seis instrumentos conectados. Al volver a Chile, esta fue instalada en la casa de otro comerciante norteamericano, Mr. Peyron, en la avenida Cochrane de Valparaíso, donde la invención fue admirada por la gente. 

De la Compañía Chilena de Teléfonos de Edison a la Compañía de Teléfonos de Chile

Hoy, en nuestra saga de telecomunicaciones, les comenzamos a contar la historia de los primeros 50 años de la telefonía nacional, entre 1880-1930.

A mediados de 1878 llegaron al puerto de Valparaíso noticias de la invención en los Estados Unidos de un aparato capaz de transmitir y recibir voz humana con toda su calidad, y cuyo uso se expandía rápidamente a lo largo y ancho del país.

Intuyendo la posibilidad de realizar un buen negocio, el comerciante norteamericano avecindado en el puerto, Joseph Dottin Husbands, viajó a Estados Unidos con el propósito de obtener la licencia correspondiente para implantar el incipiente sistema en nuestro país.

En septiembre de 1879, Husbands obtuvo de Thomas Alva Edison una pequeña central telefónica con seis instrumentos conectados. Al volver a Chile, esta fue instalada en la casa de otro comerciante norteamericano, Mr. Peyron, en la avenida Cochrane de Valparaíso, donde la invención fue admirada por la gente. Paralelamente, informaba al Presidente de la República, Aníbal Pinto, de las bondades de la telefonía, solicitándole la concesión del privilegio exclusivo a Thomas Edison para la implantación y explotación en Chile del sistema.

En virtud de las expectativas futuras del teléfono, Husbands comenzó negociaciones con la Western Union Telegraph Company, de propiedad de Edison, para adquirir los derechos exclusivos del servicio telefónico en Chile, con la idea de extenderlo posteriormente a Bolivia, Perú y Ecuador. El 27 de febrero de 1880 Edison designó a Husbands como su agente en esos países para efecto de obtener patentes de invención respectivas, tras el pago de 40 mil dólares en oro al Cónsul norteamericano en Valparaíso, Lucius Foot, designado por Edison como el receptor del capital a cambio de la cesión de sus derechos. Dos meses después, el 26 de abril de 1880, el Presidente Aníbal Pinto firmaba la primera concesión telefónica en Chile, a nombre del célebre inventor norteamericano.

No obstante, en mayo de 1880, después de un complejo litigio, un tribunal norteamericano concedía a Alexander Graham Bell el derecho exclusivo de explotación del teléfono. Husbands, que había importado todos los aparatos técnicos necesarios de la Western Union Company, se encontraba ahora dueño de una concesión obsoleta ante el desarrollo de los acontecimientos en los Estados Unidos. Gracias a las gestiones del Cónsul norteamericano en Valparaíso, la situación fue rápidamente resuelta cuando el propio Bell lo designó como su agente en Chile el 7 de mayo de 1880, si bien hubo de mantenerse momentáneamente, por razones legales, el privilegio exclusivo a nombre de Edison.

Superado este obstáculo, Husbands se vio en la imperiosa necesidad de conseguir inversionistas, pues carecía del capital suficiente para iniciar una compañía de explotación del servicio telefónico. Por ello, entre abril y agosto de 1880, llevó a cabo una serie de demostraciones públicas en torno a la practicidad del aparato. El 28 de abril de 1880, usando las líneas del telégrafo entre Valparaíso y Santiago, logró establecer la primera comunicación a larga distancia en el país, conectando a la Quinta Compañía de Bomberos de la capital, con el Cuartel General de Bomberos de Valparaíso. La prensa destacó entusiasmada el evento:

“Este ensayo se hizo a presencia de numerosas personas, reunidas tanto en el cuartel general como en el de la 5ª compañía.

Se conversó, se cantó, se tocó una corneta en este último lugar, reproduciéndose en el cuartel la voz i los sonidos de la manera más perceptible aun para las personas colocadas a mayor distancia del teléfono.

Esperamos ver mui luego planteada entre nosotros esta útil invencion, adoptada ya por el comercio de Valparaiso i que ha dado oportunos i eficaces resultados”.

La expectación causada por el teléfono llamó la atención a dos comerciantes norteamericanos, Pedro Mac Kellar y Santiago Martin, quienes, en julio de 1880, ofrecieron a Husbands establecer una sociedad de explotación del servicio aportando parte su capital. Posteriormente, Lucius Foot, el ya señalado Cónsul norteamericano en Valparaíso, se uniría a la sociedad.

El 25 de agosto de 1880, Joseph Husbands, en compañía de Mac Kellar, Foot y Martin, este último como socio capitalista y en representación de la Sociedad Martin y Mac Neil, se presentaron ante el notario público Francisco Pastene y constituyen la Compañía Chilena de Teléfonos de Edison. En el acto, los socios ratificaron a Husbands como el concesionario de los derechos de explotación en Chile del invento de Edison, a la vez que aseguraban su propia participación en el cincuenta por ciento de la sociedad aportando un capital inicial de cien mil pesos. Los otros cien mil serían cedidos por el propio Husbands quien, por su condición de representante, también fue designado Gerente de la Compañía, "mientras los socios acuerden otra cosa".

Poco tiempo después, el 15 de diciembre de 1880, los socios constituyeron una sociedad anónima, conforme a sus estatutos.

El capital estaba dividido en cuatrocientas acciones de quinientos pesos cada una, de las cuales doscientas fueron extendidas a nombre de Husbands, a quien pertenecería solo una tercera parte, mientras los restantes dos tercios serían de Edison "a razón de los contratos existentes entre ambos". La firma de los estatutos significó también el término de los derechos exclusivos de Husbands cedidos por Edison:

El capital de la sociedad se considera totalmente pagado en virtud de la cesión de todos sus derechos al privilejio concedidos al señor Edison por el Gobierno de Chile i a la empresa establecida en Valparaiso ...i de los cuales (los socios) eran dueños en conformidad al contrato del veinticinco de agosto de mil ochocientos ochenta. El documento especial que el señor Edison debe dar en conformidad a su contrato con el señor Husbands será estendido a la Compañía Chilena de Teléfonos de Edison para confirmar asi el traspaso que se conviene en favor de la sociedad anónima i radicar en ella el dominio de los inventos i privilegios de Edison.

Husbands seguiría hasta 1884 como Gerente de la empresa, a cargo de "todo lo relativo a obtener aprobación, legalización, toma de razón, publicación y autorización para aceptar cualquiera modificación de Gobierno". El 6 de mayo de 1881 un decreto aprobó los estatutos de la sociedad, quedando legalmente instalada y fijando el 20 de mayo como fecha de inicio de sus funciones.

El primer conflicto entre la Compañía y la autoridad (el primero de muchos que tendría a lo largo de la historia), ocurrió a partir del 6 de septiembre de 1880, cuando la compañía solicitó al alcalde de Valparaíso, Tomás Eastman, permiso para colocar postes en las principales calles del plan porteño:

...hasta la fecha he podido colocar los teléfonos en el barrio del Puerto llevando los alambres por los techos de las casas que por su elevacion y la calidad de los techos lo permitian. Este mismo sistema no es aplicable en algunos barrios del Almendral, y como hay muchos vecinos que desean servirse del teléfono en esos barrios, veo que es necesario recurrir al sistema de postes iguales a los del telégrafo...

La Municipalidad del puerto aceptó la solicitud, a cambio de cumplir determinadas especificaciones técnicas. Los postes, por ejemplo, no debían medir menos de siete metros, estar pintados, pulidos y bien pegados a la solera a fin de no interrumpir el tránsito en aceras y calles. A la vez, se reservaba el derecho de poner término al permiso de postación, por su propia voluntad y sin lugar a reclamo.

Junto a esto, la Compañía de Edison debía pagar a la Municipalidad 500 pesos anuales de impuesto, cifra considerable para la época, por el privilegio de ocupación de caminos públicos. Cuando meses después la Municipalidad solicitó otros quinientos pesos adicionales por el mismo concepto, la empresa protestó ante los Tribunales de Justicia, zanjándose la situación solo con la firma de un acuerdo entre ambas partes, concediendo el permiso a la Compañía Chilena de Teléfonos de Edison para erigir postes hasta el 1 de julio de 1882.

La Compañía en sus primeros años mostraba una creciente expansión del servicio, lo cual hizo necesarios nuevos capitales. La idea de Husbands de viajar a Europa para estudiar otros sistemas telefónicos, fue un buen pretexto para organizar una nueva compañía telefónica con la participación de capitales extranjeros y que abarcase toda la costa oeste sudamericana.