Destinos desconocidos de la región de OHiggins

La Artesanía en arcilla de Pañul es otro atractivo elemento de la provincia que busca dar mayor identidad a esta zona. En este lugar, los turistas pueden vivir la experiencia de crear sus propios utensilios en este material.

 

Destinos desconocidos de la región de OHiggins

Sewell en la cordillera y Pichilemu en la costa son algunos de los destinos con que la región del Libertador General Bernardo O’Higgins se ha posicionado paulatinamente como un destino turístico atractivo para los chilenos.

Sin embargo esta zona ofrece mucho más. Por ello, hace ya un par de años Sernatur junto al Gobierno Regional de O’Higgins comenzaron a implementar el programa "Estructuración de Productos Turísticos" que con una inversión superior a los $125.000.000 persigue ampliar la oferta turística y fortalecer el capital humano en las comunas de: Pichilemu, Marchigüe, Paredones, Lolol, Pumanque, Peralillo, Palmilla, Nancagua, Chepica y Santa Cruz.

Uno de los lugares a destacar es el Molino de agua de Rodelillo, en Pichilemú, perteneciente a Julián Muñoz López, que fue construido de manera totalmente artesanal. En este sitio, los visitantes podrán observar el funcionamiento de éste y el proceso que realiza con diversos tipos de granos. En la oportunidad, los turistas podrán degustar de harina tostada, ya sea con agua o malta, a gusto de los clientes. Incluso, es posible comprar allí algunos cereales y legumbres producidas en el mismo campo.

La Artesanía en arcilla de Pañul es otro atractivo elemento de la provincia que busca dar mayor identidad a esta zona. En este lugar, los turistas pueden vivir la experiencia de crear sus propios utensilios en este material.

En la desembocadura del estero Nilahue y a 15 kilómetros del balneario de Pichilemu se encuentran las salinas de Cáhuil, las últimas vivas de origen marino que quedan en Chile. En este lugar, la interacción del hombre con su medio ambiente ha permitido el desarrollo de la actividad, que ahora se pretende convertir en un lugar turístico donde las personas pueden disfrutar de la tranquilidad y el paisaje que ofrece el lugar.

Finalmente, camino a Lolol se encuentra Aceite de Oliva Bethania, en este lugar los turistas pueden parar y conocer mejor el funcionamiento de la industria, incluso, tendrán la posibilidad de catar los diversos tipos de aceites que se ofrecen y saber cuáles son los beneficios que tiene este tipo de aceite para la salud. Si los turistas están buscando artesanía diferente, en Colchagua encontrarán la Casa de la Calabaza de la emprendedora Adriana Luz Gajardo, quien se ha convertido en una productora integral, ya que cultiva, diseña, elabora y vende sus productos. Al no poder posicionar sus productos en las tiendas de artesanía, por no ser un producto tradicional, se vio en la obligación de crear su propia tienda, la cual se fue convirtiendo en un lugar habitual para los visitantes de la provincia.