Doma India: la forma humana de amansar a un caballo

Que este vínculo no pierda fuerza depende más del hombre que del caballo. Jamás el hombre debe defraudar la confianza del caballo, este principio era respetado a rajatabla por el indio, y la dependencia mutua era tan grande que podía observarse una extraordinaria variedad de actitudes mutuas que demostraban este hecho.

Doma India: la forma humana de amansar a un caballo

Aprender, internalizar y comprender conceptos elementales de relacionamiento como  el respeto, equidad, jerarquía, naturaleza, etc., a esto se refiere la Doma India, un método que busca educar, estableciendo previamente una relación sana, saludable e intensa con el caballo, a través de un trato afectivo y sincero.

El lenguaje corporal es patrimonio del hombre y también del caballo, éste va de la mano al lenguaje sonoro y al del contacto un todo que nos ayuda en el contacto final que establecemos con el caballo. Esto llega cuando logramos confirmar que todo lo que se ha hecho a la distancia está dando sus frutos; las caricias, empujones, palmadas, mordiscos, cada acto a su debido tiempo produce un efecto en el caballo y en la persona, la relación es de dos, los mensajes de uno y otro comienzan a ordenarse y entenderse en el correr de los minutos, horas y días, hasta que finalmente se establece un vínculo que jamás debe ser roto ni vulnerado.

Que este vínculo no pierda fuerza depende más del hombre que del caballo. Jamás el hombre debe defraudar la confianza del caballo, este principio era respetado a rajatabla por el indio, y la dependencia mutua era tan grande que podía observarse una extraordinaria variedad de actitudes mutuas que demostraban este hecho.

Del caballo del indio dependía la vida de este, si el caballo omitía el llamado del indio en plena batalla o huida, este era hombre muerto. Y si el indio omitía algo en el cuidado del caballo, este caballo también sufría las consecuencias de dicha omisión. El Indio y el caballo eran inseparables, por algo no es casualidad la relación que se produjo entre ellos, no es tan difícil de entender el fenómeno Indio, si se conoce algo de su cultura.

En su cultura no solo respetaban al caballo, respetaban a sus mayores y a sus niños, al río, la lluvia, el árbol, cada elemento de la naturaleza era respetado, en sus creencias todos somos hijos de la tierra, por lo tanto somos todos hermanos, y ellos a sus hermanos los respetaban. En el mundo moderno muchos de los valores y principios que regían estas culturas, se han desvanecido, y es por ello que también el hombre ha sufrido las consecuencias de una relación distante y desidiosa con la naturaleza, los caballos y las demás personas de nuestra misma especie.

En la Doma India, se entiende al potro como un ser inocente, ignorante de lo que uno quiere que aprenda, pero el caballo no tiene la moral humana, no tiene la intencionalidad que normalmente se les suele atribuir, es que el hombre debe dejar de proyectar lo que él es en los otros, los caballos son inocentes, y si nos metemos al corral con ellos, debemos hacernos cargo de que todo lo que sucede ahí dentro, es nuestra responsabilidad, tanto lo bueno como lo malo que pudiera suceder es responsabilidad del humano.

La educación del caballo debe ser medida, adaptada a cada caballo y sus respectivas capacidades, el plan educativo debe ser didáctico, es más importante lo que el caballo es capaz de aprender que lo que el domador es capaz de enseñar, la ecuación perfecta se da cuando el domador es capaz de enseñar justo lo que el caballo está en condiciones de aprender. De este modo no se producen frustraciones, ni en el caballo ni en el domador.

De esta manera, la Doma India se podría resumir en reflexionar,  amar al caballo, la naturaleza, vivir sanamente, enseñar persuadiendo, respetar lo que nos rodea, utilizar el conocimiento y la razón como principales herramientas de trabajo, tomarnos muy enserio a nosotros mismos y a los demás.