Domingo Santa María, el Presidente que culminó con éxito la Guerra del Pacífico

En la década de 1850 Santa María definió su posición en el nuevo orden político que comenzó a configurarse, adscribiendo a las filas del liberalismo. 

Domingo Santa María, el Presidente que culminó con éxito la Guerra del Pacífico

Alumno del Instituto Nacional, Abogado, Profesor, Intendente, Ministro de la Corte de Apelaciones, Diputado, Senador, y Presidente de la República, llevó a cabo el proceso de término de la Guerra del Pacífico celebrando el Tratado de Ancón con Perú y un Tratado de Tregua con Bolivia, donde se reconocía a Chile la soberanía sobre ricos territorios mineros. Cedió la riqueza salitrera al capital inglés, reservando para el país grandes ingresos por impuestos de exportación. Promulgó las llamadas leyes laicas sobre cementerios, matrimonio y registro civil y llevó a cabo la ocupación definitiva de la Araucanía.

Hijo de un profesor del Instituto Nacional, Luis José Santa María y de Ana Josefa González Morandé, Domingo Santa María, uno de los grandes presidentes de nuestra historia republicana, nació en Santiago el 4 de agosto de 1825. 

Por razones obvias, realizó sus estudios secundarios en el Instituto Nacional y en el mismo establecimiento realizó un Curso de Leyes. Ingresa a la Universidad de Chile donde se recibe de abogado, jurando como tal el 15 de enero de 1847, su tesis versó sobre "Reforma de la ley electoral de 1833". Mientras realiza sus estudios superiores trabaja como profesor de Geografía, Historia y Aritmética en el Instituto Nacional. Apenas se recibió de abogado, comenzó una activa participación en la vida política destacando por su inteligencia y personalidad, siendo designado -con sólo 23 años de edad- intendente de la provincia de Colchagua.

En la década de 1850 Santa María definió su posición en el nuevo orden político que comenzó a configurarse, adscribiendo a las filas del liberalismo. Se integró a la Sociedad de la Igualdad y apoyó las acciones revolucionarias contra Manuel Montt, decisión que lo llevó a auto exiliarse en Lima en 1851, regresando al país en 1853. 

Contrario a la revolución de 1859, es proscrito a Magallanes y tras pagar una fianza de 10 mil pesos fue exiliado a Europa en 1860. Favorecido por la ley de amnistía, regresó a Chile en 1862 comenzando a trabajar como fiscal interino de la Corte Suprema. Luego, a partir del 23 de septiembre de 1865, fue nombrado ministro de la Corte de Apelaciones de Santiago, cargo por el que en 1866 es nombrado consejero de Estado por el Presidente José Joaquín Pérez. Fue ratificado en el cargo el 26 de septiembre de 1867 y el 22 de abril de 1869. Asistió entre el 11 de octubre de 1866 hasta el 2 de mayo de 1867 y desde el 17 de mayo de 1868 hasta el 4 de julio de 1870. Fue puesto nuevamente en el cargo el 18 de septiembre de 1876 y asistió entre el 29 de septiembre de 1876 hasta el 12 de abril de 1879. Una vez más en el cargo a partir del 18 de septiembre de 1886, asistió entre el 27 de septiembre de 1886 hasta el 2 de agosto de 1889.

Durante la presidencia de Aníbal Pinto Garmendia fue nombrado: ministro de Relaciones Exteriores y Colonización, entre el 17 de abril al 20 de junio de 1879; ministro de Interior, entre el 20 de agosto de 1879 al 16 de junio de 1880; y ministro de Guerra y Marina subrogante, siendo ministro del Interior, 13 de octubre al 19 de noviembre de 1879.

Diputado por cinco períodos y senador por otros dos, consejero y ministro de Estado, llega a ser Presidente de la república tras ganar las elecciones del 30 de agosto de 1881 los 57 años de edad, cargo que asume0 el 18 de septiembre de 1881. Al asumir la Presidencia, Domingo Santa María debió enfrentar desafíos cuya resolución definieron en gran medida el futuro de Chile. En el ámbito internacional culminó con éxito la Guerra de Pacífico, celebrando el Tratado de Ancón con Perú y un Tratado de Tregua con Bolivia, donde se reconocía a Chile la soberanía sobre ricos territorios mineros. En relación a la política económica, cedió la riqueza salitrera al capital inglés, sin embargo, reservó para el país grandes ingresos por impuestos de exportación. 

Durante su mandato se terminó la Casa de Huérfanos de Providencia, el Hospital San Agustín de Valparaíso y la provisión de fondos para construir los Hospitales de Combarbalá, Rancagua, Lontué, Cauquenes, San Carlos, Cañete y Osorno. También hubo adelantos en Ferrocarriles y en los servicios de Correo. Se construyó el puente del Maule, anexo al nuevo puente de fierro que se construyó para el ferrocarril. También se logró la pacificación total de La Araucanía. Durante su Gobierno se dictaron las llamadas leyes laicas: la de Matrimonio Civil del 16 de enero de 1884, la de Registro Civil del 16 de julio de 1884 y la de Defunciones del 16 de noviembre de 1884. Por último, llevó a cabo la ocupación definitiva de la Araucanía, y en materia educacional comisionó al profesor José Abelardo Núñez para que fuera a Europa a contratar profesores para las escuelas normales, comprar material para la enseñanza primaria y colocar en establecimientos especiales a los profesores y alumnos normalistas que irían a perfeccionar sus estudios.

Santa María cerró su mandato entregando la presidencia de la nación a su "hijo político" José Manuel Balmaceda. Ya enfermo, no quiso aceptar una misión en Europa y manifestó su deseo de rehacer la biografía de José Miguel Infante y Rojas. Sin embargo, dejó de existir en Santiago, Chile, el 18 de julio de 1889, producto de un ataque cardíaco.