Doñihue de manta e historia

En este encantador y enigmático lugar, es posible encontrar varias casas en que se realizan chamantos y mantas. A través de su trabajo, las artesanas mantienen viva esta tradición que se ha construido en base a mucho esfuerzo. 

Doñihue de manta e historia

En el tradicional sector de Camarico, comuna de Doñihue, se encuentran las chamanteras, históricas artesanas que han mantenido viva la tradición de las prendas huasas tejidas a lo largo de los años.

En este encantador y enigmático lugar, es posible encontrar varias casas en que se realizan chamantos y mantas. A través de su trabajo, las artesanas mantienen viva esta tradición que se ha construido en base a mucho esfuerzo.

El trabajo de una manta dura casi un mes y 15 días. En el caso del chamanto es mucho más lento, ya que en promedio tardan tres o cuatro meses de trabajo. Se deben entrecruzar más de 4300 hebras, por lo que las artesanas realizan largos y extenuantes trabajos.

El precio del chamanto bordea el millón 800 mil, mientras que la collera de manta, los 750 mil pesos. Se pueden encontrar en Doñihue, en el barrio de las chamanteras.

En octubre de 2014, las chamanteras de Doñihue lograron proteger legalmente su trabajo, al obtener oficialmente la denominación de origen por parte del Estado. El sello de origen acredita que los auténticos chamantos de Doñihue que se venden en Chile son los que ellas elaboran, y que nadie más puede elaborarlos y venderlos como “de Doñihue”.

De esta manera, la gente va poder comprobar que está comprando un chamanto 100% original, hecho por ellas mismas, un trabajo único en el mundo.

Sus tejidos se convirtieron así en el undécimo producto en obtener su denominación de origen, junto con la alfarería de Pomaire, los dulces de La Ligua o la Sal de Cáhuil. Con ello se reconoce el valor patrimonial y las características únicas que tienen estos tejidos, reconocidos por su calidad.