El desconocido trabajo de los petiseros

Cumplen una función tremendamente importante para los jinetes y el rodeo en general, y aunque está muy alejada de las competencias en sí, su trabajo es vital para montar un caballo.

El desconocido trabajo de los petiseros

Es algo así como el utilero de los equipos de fútbol, esa persona que se encarga de que cada uno de los jugadores tengan su camiseta, pantalón, medias, canilleras y zapatos en perfecto orden antes de entrar a la cancha. Los petiseros también lo son, pero ellos no atienden a personas directamente, sino que a sus caballos. 

Su labor es silenciosa, pero muy importante, están lejos de las luces y los aplausos del público, ser petisero es un trabajo casi oculto. Estas personas se encargan arreglar todo para que los jinetes se luzcan, y cuando hablamos de todo, es realmente todo; se encargan de limpiar las botas, riendas, aperos, etc., y de alimentar, ensillar y limpiar a los caballos. 

La confianza y cariño con el caballo llega a ser fuerte, ya que el petisero es, a la larga, el nexo entre el caballo y su jinete. En algunos casos la conexión llega a tal grado que es capaz de reconocer los estados de ánimo del animal y muchas veces trabajan junto a los veterinarios.

Aunque en Chile su labor es silenciosa y poco conocida, al otro lado de la cordillera, en Argentina, su trabajo es un poco más conocido, especialmente en el cuidado de los caballos de polo. Ello se encargan durante los recesos de las competencias, de enseñarle a los animales más nuevos los movimientos de la cancha y los comienzan a la familiarizar con la bocha y el taco, y también con sus jinetes.