El heroico combate de Las Coimas

En aquellos años, el jefe de las fuerzas realistas que defendían el Valle del Aconcagua era el coronel Miguel María de Atero, quien se encontraba en Santa Rosa de Los Andes cuando recibió las noticias de las derrotas de Guardia Vieja y Las Achupallas. 

El heroico combate de Las Coimas

Señalizado junto al camino entre San Felipe y Putaendo, está el lugar donde se produjo el 7 de febrero de 1817, el segundo encuentro de avanzada entre los realistas y el ejército patriota que cruzó Los Andes por el paso de Valle Hermoso (Los Patos) hasta Putaendo.

En aquellos años, el jefe de las fuerzas realistas que defendían el Valle del Aconcagua era el coronel Miguel María de Atero, quien se encontraba en Santa Rosa de Los Andes cuando recibió las noticias de las derrotas de Guardia Vieja y Las Achupallas.

Más tarde recibió a un prisionero realista enviado por Las Heras para proponer el canje de los soldados capturados en Picheuta, prisionero que había sido engañado para que informara que Las Heras se estaba retirando a Mendoza. Creyendo que el repliegue de las fuerzas de Las Heras a Juncalillo obedecía a que nuevamente cruzaría la Cordillera, resolvió ir al norte al encuentro de las fuerzas patriotas que avanzaban por el Valle de Putaendo.

Fue así que el 6 de febrero Atero marchó y llegó con sus fuerzas hasta Las Coimas, en la madrugada del 7 de febrero, ocupando los cerros. Las fuerzas realistas estaban comandadas por el teniente coronel Miguel Marqueli y se componían de 400 jinetes, 300 infantes y 2 piezas de artillería.

Soler había adelantado a Necochea, con 140 Granaderos a Caballo (2 escuadrones) y la escolta de San Martín, en misión de exploración hacia la zona de San Felipe. Al llegar a Las Coimas, Necochea comprobó la presencia de efectivos realistas aproximados a 700 hombres ocupando una fuerte posición al este del río Putaendo.

Soler hizo forzar la marcha de su infantería y el 6 de febrero estuvo con todas sus fuerzas en las primeras planicies del Valle de Putaendo. Allí hizo montar los 5 cañones de su división y estableció su cuartel general en la Hacienda de San Andrés del Tártaro (a 4 leguas más adelante de las Achupallas). Soler dispuso que el comandante José Melián saliera del cuartel general con la mayor parte de los escuadrones N° 3 y 4 de Granaderos a Caballo y 2 compañías de infantería, y tomase la Villa de San Antonio de Putaendo (a 2 leguas de allí).

Dispuso también que Necochea con 110 jinetes avanzara 2 leguas más adelante de ese pueblo por el camino público y se situara a una legua de San Felipe.

Al divisar a las fuerzas realistas en los cerros de Las Coimas el 7 de febrero, sin esperar la llegada de refuerzos, Necochea decidió atacar para lo cual dividió sus fuerzas en tres fracciones de granaderos a caballo, puso a la derecha al capitán Manuel Soler y a la izquierda al ayudante Ángel Pacheco. Mientras mantuvo oculta una de ellas, con las otras dos simuló un ataque seguido de una retirada para separar a la infantería realista de la caballería que lo perseguiría. Tal como lo esperaba, la caballería realista se lanzó en persecución, siendo entonces contraatacada simultáneamente y desde tres direcciones por los efectivos patriotas que lograron la victoria en inferioridad numérica. En el campo quedaron 30 muertos y 4 realistas quedaron prisioneros. La infantería realista no intervino y retrocedieron rápidamente hacia San Felipe causando gran alarma entre sus partidarios. El comandante Atero avisó al gobernador que abandonaba la provincia y con todas sus fuerzas se dirigió hacia Santiago, destruyendo el puente al pasar el río Aconcagua.

El día 8, las fuerzas patriotas entraron en San Felipe y a la tarde se reunieron las divisiones de Soler y de O'Higgins. El día 9 fue reconstruido el puente sobre el río Aconcagua y el comandante Melián avanzó con un escuadrón de granaderos hacia Chacabuco. El Cuartel General se encontraba ya en la Villa de Los Andes.