El histórico acuerdo entre mapuches y españoles: Parlamento Araucano

El gobernador de Chile, Francisco López de Zuñiga organizó el parlamento en Quillín, en el llano a orillas del río del mismo nombre, uno de los afluentes del Río Cholchol.

El histórico acuerdo entre mapuches y españoles: Parlamento Araucano

El Parlamento Araucano o también llamado Parlamento de Quilín se realizó en enero de 1641 en la Provincia de Cautín. Tras esta reunión, emanó el primer tratado de paz acordado entre mapuches y españoles luego de la Guerra de Arauco.

El gobernador de Chile, Francisco López de Zuñiga organizó el parlamento en Quillín, en el llano a orillas del río del mismo nombre, uno de los afluentes del Río Cholchol. López acudió acompañado de un ejército de 1.376 españoles y 940 "indios auxiliares". Por el lado mapuche el principal asistente fue el toqui Lientur, secundado por Butapichún, los loncos Chicaguala, jefe de 1.000 guerreros, y Lincopichón, cabeza de 3.000 lanzas.

De acuerdo a la diversa naturaleza de las culturas participantes, los acuerdos no fueron solemnizados con una firma, sino con gestos. Los caciques pasaron abrazando al gobernador, a sus consejeros y a los jesuitas que los acompañaban. Tras esto, retribuyeron con sus propios presentes las atenciones y regalos del gobernador.

Tras finalizar la negociación, la comitiva española avanzó hasta La Imperial, donde le fueron entregados algunos cautivos.

Ambos bandos, intentaron dar un compromiso solemne a través de las paces. La administración española reconoció las actas del parlamento como un tratado internacional.

Los acuerdos fueron:

Que los mapuches conservarían su absoluta libertad, sin que nadie pudiera molestarlos en su territorio ni esclavizarlos o entregarlos a encomenderos;

Que su territorio tenía como frontera norte el Biobío;

Que los españoles destruirían el fuerte de Angol, que quedaba dentro del territorio mapuche;

Que los mapuches debían liberar a los cautivos españoles que retenían;

Que dejarían entrar a sus tierras a los misioneros que fueran en son de paz a predicarles el cristianismo;

Que se comprometían a considerar como enemigos a los enemigos de España y que no se aliarían con extranjeros que llegaran a la costa.

Los acuerdos fueron ratificados por el rey Felipe IV el 29 de abril de 1643.