El humedal del Río Cruces, un santuario natural que nació de una catástrofe

Tras el terremoto de 1960, las tierras agrícolas cercanas al cause se hundieron, dando paso al hábitat ideal para aves y plantas acuáticas.

El humedal del Río Cruces, un santuario natural que nació de una catástrofe

En 1960 ocurrió en Valdivia, el mayor terremoto del que se tenga registro a nivel mundial, que alcanzó a una magnitud de 9,6 grados en la escala de Richter y prácticamente destruyo la ciudad. Posteriormente, un tsunami arrasó varias ciudades costeras.

A pesar de la tragedia, el movimiento telúrico generó un nuevo espacio para la conservación de la flora y fauna en la cuenca del Río Cruces, se trata del humedal del mismo nombre que, gracias al hundimiento del terreno, dio paso al hábitat de distintas especies. 

El humedal fue declarado Santuario de la Naturaleza en 1981 y es el primer sitio reconocido por la Convención de Ramsar sobre los humedales de Importancia Internacional. 

A pesar de ser un Santuario Nacional, un hecho generó alerta en las autoridades, su población de cisnes de cuello negro se redujo en un 90%, pasando de 5 mil ejemplares a 533. Según la investigación, esto se produjo debido a la contaminación que provocó la entrada en funcionamiento de la planta de Celulosa Valdivia de Celulosa Arauco. 

Hoy el lugar está recuperando su flora y fauna, y está siendo constantemente monitoreado por el Consejo Científico Social del humedal Río Cruces, que está formado por profesionales de distintos ámbitos e instituciones. 

El área del humedal comprende 4.877 hectáreas en una zona de 25 kilómetro de largo por dos de ancho.