El importante legado arquitectónico de San Felipe

Esta ciudad ha sabido atesorar lo mejor del resabio colonial, manteniendo su legado arquitectónico, el aire provinciano y su vocación familiar, todo esto fusionado con la modernidad lo que le ha permitido insertarse en los principales circuitos turísticos de la Zona Central de Chile.

 

El importante legado arquitectónico de San Felipe

San Felipe es una de las ciudades más importantes del Valle del Río Aconcagua. Con el paso de los años, ha sabido atesorar lo mejor del resabio colonial manteniendo su legado arquitectónico, el aire provinciano y su vocación familiar, todo esto fusionado con la modernidad lo que le ha permitido insertarse en los principales circuitos turísticos de la Zona Central de Chile.

 Esta ciudad ofrece a quienes la visitan sus viñas, antiguas iglesias y tradicionales restaurantes. Es atravesada de oriente a poniente por el corredor bioceánico y de norte a sur por la ruta Andina.

Esta ciudad fue fundada el 3 de agosto de 1740 por el Gobernador José Manso de Velasco, quien fundó la Villa San Felipe El Real, conforme a instrucciones del Rey de España Felipe II junto a otras 6 ciudades del Reino. El acta de fundación se suscribió en el ex convento franciscano Curimón, con toda la solemnidad propia del siglo XVIII.

Junto con visitar los variados viñedos que conforman su valle, al visitar esta ciudad llama la atención su plaza, al costado norte de la misma la Catedral, declarada Monumento Nacional, las alamedas Yungay, O'Higgins, Maipú y Chacabuco. Otro atractivo muy llamativo es el Museo Histórico de Aconcagua, donde existen muestras de la cultura del valle y otra de diversos objetos históricos que hacen referencia a San Felipe.

Como señalamos antes, uno de sus mayores legados arquitectónicos son sus antiguas iglesias, muchas de las cuales se han mantenido durante varios años, transformándose en un símbolo de esta ciudad y, por supuesto, en parte importante del patrimonio de nuestro país.

La iglesia y claustro del buen pastor es uno de los íconos arquitectónicos importantes de la ciudad. Este conjunto de edificios está compuesto por un convento y una iglesia, ambos levantados en 1855, un colegio y un parque.

En la localidad de Curimón, ubicada a 7 kilómetros de San Felipe, se encuentra la iglesia y convento de San Francisco de Curimón. Este museo, es albergado por la Iglesia y Convento de la orden Franciscana de Curimón. Cuenta con valiosos cuadros de los siglos XVI, XVII y XVIII y otros objetos de la época colonial. Su construcción es de estilo colonial y es Monumento Nacional.

Finalmente, a tan solo 2 kilómetros de la ciudad está el pueblo del Almendral. En este lugar se encuentra la iglesia y convento de San Francisco de Almendral. La construcción del convento se inició en 1865, mientras que la de la iglesia a fines de 1872. En el interior de ella, existe una variada imaginería religiosa de época colonial, con mobiliario y figuras vestidas de la época.

La torre y el frontis fueron diseñados por el arquitecto italiano Eduardo Provasoli, quien atendió las construcciones franciscanas en diversas regiones del país.

De esta manera, quienes visiten esta ciudad, tendrán el privilegio de disfrutar y conocer el gran aporte patrimonial que entrega San Felipe, un panorama que vale la pena aprovechar, ya que guarda un importante y valioso valor arquitectónico.