El origen de Tomé

Cuando fue descubierto en 1544 por una expedición liderada por Juan Bautista Pastene, el lugar era ocupado por algunos pescadores esporádicos. Con el paso del tiempo se convirtió en un centro turístico y comercial, cuyo principal hito económico fue la apertura de la Fábrica de Paños Bellavista.

El origen de Tomé

En septiembre de 1544 la expedición enviada por Pedro de Valdivia liderada por el marino italiano Juan Bautista Pastene a bordo de dos naves llamadas San Pedro y Santiaguillo llegó hasta las costas de lo que actualmente es la comuna de Tomé. En ese tiempo era un lugar visitado por algunos pescadores esporádicos. Pasaron casi 300 años para que el sector comenzara a poblarse y a tomar forma. 

Con la instalación de los molinos de harina en 1842 se inició el auge de la ciudad, que a las carretas cargadas de trigos provenientes de lugares como Chillán y Rafael, se desarrollaba la industria de la tonelería, jabonería y curtiembre. Ocho años después, Tomé se convierte en la capital del Departamento de Coelemu y el 31 de agosto de 1858 fue declarado puerto mayor. 

Fue en ese lugar, en plena guerra en Chile y España cuando en 1866 las fragatas del país europao Numancia y Resolución bombardearon el puerto, que en esa época era el más importante de la bahía de concepción. El ataque fue extremadamente dañino para la economía local y acabó con la próspera industria molinera. 

Pocos meses antes, había nacido la Fábrica de Paños Bellavista del empresario norteamericano Guillermo Gibson, quien aprovechando sus ganancias obtenidas por la venta a harina compró telares en Estados Unidos, dando el puntapié inicial a una industria que haría surgir a Tomé, que recibió el título de ciudad en 1885. 

Los cambios administrativos que generó la ley de comuna autónoma, hizo que el municipio de Tomé pasara a administrar las subdelegaciones 1° de Tomé y 2° de Collén. 

El ferrocarril llegó a Tomé en 1914 y permitía conectar a la ciudad con Chillán y Concepción. 

Actualmente la ciudad ubicada a 29 kilómetros de Concepción es conocida por su industria textil, amplias calles y modernas construcciones que conviven en un entorno costero y rural, proporcionando importantes atractivos turísticos. La playa Bellavista recibe a todos quienes llegan a Tomé, que lleva el mismo nombre de la industria textil más importante de la ciudad. La empresa está junto a una capilla cuya arquitectura tiene una fuerte influencia alemana, ya que fue un grupo de colonos quienes ordenaron su construcción. 

Los atractivos más importantes de la ciudad son el Museo del Mar, y los balnearios de Dichato, Pingueral y Coliumo, además de un gran número de playas aptas para recibir a los turistas.