El portal de Pelarco, mudo testigo de la historia

El Arco de Pelarco, que tenía otro igual al otro lado del estero, era el inicio de un puente colgante construido con seis cables de 60 centímetros de grosor amarrados a estribos de piedras resistentes en cada uno de los arcos en ambas riberas.

El portal de Pelarco, mudo testigo de la historia

Ubicado en la ribera sur del estero del mismo nombre, fue la puerta de entrada a la ciudad y el inicio de un puente colgante que facilitó el paso de los ejércitos y arrieros de la época.

En la ribera sur del estero Pelarco, recibe a todos quienes llegan a la ciudad, el Arco del mismo nombre. Está ahí hace más de 200 años. Testigo mudo de la entrada del ejército y arrieros que durante la época de la independencia llegaban al lugar.

El Arco de Pelarco, que tenía otro igual al otro lado del estero, era el inicio de un puente colgante construido con seis cables de 60 centímetros de grosor amarrados a estribos de piedras resistentes en cada uno de los arcos en ambas riberas. Sobre esas cuerdas se formaba un piso de tablones y otras dos cuerdas constituían las barandas del puente, que estaban fijadas al piso a través de sogas trenzadas. 

Con el paso del tiempo y el progreso, el puente colgante desapareció, al igual que el arco de la norte, dando paso a un moderno y sólido puente de concreto, sin embargo, en la puerta sur de la ciudad, la estructura sigue ahí, imponente y a modo de recuerdo para las nuevas generaciones de la importancia que tuvo en la historia el famoso Arco de Pelarco.