El primer documento histórico nacional: el Tratado de Lircay

Durante el verano de 1814 el ejército liderado por el general de Brigada Gabino Gainza avanzó de sur a norte hasta el Maule. En este contexto apareció el capitán inglés James Hillyar, quien con el apoyo del virrey del Perú, ofreció mediar entre ambos bandos.

El primer documento histórico nacional: el Tratado de Lircay

Firmado el 3 de mayo de 1814, buscaba generar un acuerdo en el que los patriotas se comprometían a colaborar con el ejército dominador a través de un acuerdo que llevara la rúbrica de ambas partes.

No eran tiempos fáciles para el naciente estado chileno, desde el virreinato de Perú no seguirían tolerando las ideas independentistas de los patriotas y a comienzos de 1813, el virrey José Fernando Abascal mandó una pequeña fuerza a Chiloé y Valdivia comandada por el general de brigada Antonio Pareja. Ambas ciudades aún eran fieles a España. Tardó solo semanas en reclutar a dos mil hombres para su ejército y tomar el control de la mayoría de la provincia de Concepción. 

Tras una serie de batallas en las que luchaban entre chilenos, José Miguel Carrera dejó el gobierno y asumió un Triunvirato (forma de gobierno entre tres personas), que se dirigió a Talca para organizar las fuerzas patriotas. Tras la batalla de Yerbas Buenas en abril 1813 que dejó en evidencia la desorganización de ambos bandos, y la de San Carlos, la guerra se estancó. 

En octubre de ese año, tras la disolución del triunvirato, la junta de gobierno nombró a Bernardo O’Higgins como comandante en Jefe, quien se encargó de fortalecer las posiciones a favor de la independencia de Chile. 

Durante el verano de 1814 el ejército liderado por el general de Brigada Gabino Gainza avanzó de sur a norte hasta el Maule. En este contexto apareció el capitán inglés James Hillyar, quien con el apoyo del virrey del Perú, ofreció mediar entre ambos bandos.

El fruto de esta acción fue el Tratado de Lircay, que se firmó el 3 de mayo de 1814 en la ribera del río del mismo nombre en las afueras de Talca; por la parte española lo hizo Gabino Gaínza y José Rodríguez Alde, mientras que por la parte chilena Bernardo O’Higgins y Juan Mackenna. 

El documento, que es considerado el primero de carácter histórico del país, establecía la renuncia a la independencia de Chile, pero daba cierto grado de autonomía a los dueños de fundos y haciendas dentro del Imperio español, y José Miguel Carrera, que estaba prisionero sería deportado a España.

Tras la firma, Gaínza se retiró por el sur hasta Chillán, pero no abandonó la zona en la fecha acordada, permaneciendo en ese lugar hasta que llegaran refuerzos. Por su parte, los hombres de O’Higgins tampoco se movieron y permanecieron de forma indefinida en Talca, generando una frontera virtual en el río Maule. 

Una vez enterado de los términos del tratado, el virrey Abascal los desconoció y envió una nueva expedición a la zona liderada por Mariano Osorio, mientras que Gaínza fue sometido a proceso en Lima por firmar acuerdos sin tener las facultades.

Por su parte, en Chile el acuerdo también fue desconocido una vez que José Miguel Carrera llegó al poder tras el golpe de Estado de julio de 1814.