El Spa natural de Gualleco está de vuelta (por si no sabía)

Cuando ocurrió el terremoto de 2010, Gualleco no solo perdió sus antiquísimas casas de adobe y se fracturó esa construcción continua tan típica y diferenciadora, sino que algo tan propio y característico de la zona fue quitado de cuajo: dejaron de fluir esas mágicas aguas medicinales que llenaban de orgullo a los habitantes de la zona; las “termas de Gualleco” dejaban de existir. 

El Spa natural de Gualleco está de vuelta (por si no sabía)

Tenemos el orgullo de poder decir que en nuestro país y, particularmente en la región del Maule, contamos con varios lugares donde la tierra y naturaleza nos regalan baños con aguas minerales con valores terapéuticos. Gualleco es uno de esos lugares, y aunque el terremoto de 2010 produjo que se cerraran las napas que proveían de este elemento, hoy felizmente podemos contarles que ya están de vuelta.

Cuando ocurrió el terremoto de 2010, Gualleco no solo perdió sus antiquísimas casas de adobe y se fracturó esa construcción continua tan típica y diferenciadora, sino que algo tan propio y característico de la zona fue quitado de cuajo: dejaron de fluir esas mágicas aguas medicinales que llenaban de orgullo a los habitantes de la zona; las “termas de Gualleco” dejaban de existir. 

Con tristeza decían los paisanos más antiguos “estas aguas llegaron con un terremoto y con un terremoto se fueron”.

Más triste era cuando los afuerinos se preguntaban por el funcionamiento del lugar: “y… ¿funcionan las termas?” La respuesta era siempre la misma, con una mezcla de tristeza y amargura, “ya no funcionan, se secaron”.

Pero la naturaleza le ha dado una nueva oportunidad a Gualleco. Cómo, se preguntará usted. Pues bien, en 2013, esas aguas, con ese gusto tan peculiar -semejante a huevo duro o mote- habían vuelto a fluir por esos míticos pozones para seguir haciendo conocido a este mítico pueblito.

Si usted desea visitar Gualleco, lo invitamos a que vaya a los baños termales, respire el aire de campo, aprecie la belleza escénica del lugar, relájese, descanse y, lo mejor de todo, dese un baño con barro y agua medicinal guallecana, la mejor del mundo, según sus habitantes.

Cabe destacar, eso sí, que sólo funcionan desde noviembre hasta abril. Están compuestos por 5 tinas de aguas termales, ricas en calcio, potasio, magnesio y azufre, recomendadas especialmente para afecciones a los huesos y que son previamente calentadas. También cuentan con una zona de picnic. 

Se ubican a 52 km. al poniente de la ciudad de Talca, camino a Curepto, pasando por los pueblos de Pencahue y Batuco para llegar a la localidad de Gualleco, donde se ubican los baños termales.