El Syrah: Un vino amable y sabroso para compartir las alegrías de este fin de año

Syrah es una variedad de fácil cultivo que requiere mucho sol y temperaturas altas y aunque es resistente a las enfermedades su rendimiento es bajo.

El Syrah: Un vino amable y sabroso para compartir las alegrías de este fin de año

Durante los períodos de fiestas de fin de año todas las delicias culinarias y preparaciones en la cocina acompañan esos momentos entre amigos y familia.  La historia del hombre y la cocina es inseparable de la historia del vino. De hecho, el vino que bebemos hoy en día tiene en sus espaldas un largo y afamado recorrido.

Una de las cepas que acompaña estas esperadas veladas es el Syrah. Una variedad de uva tinta cuyo origen no está claro y se apuntan a diferentes versiones: Una de las tesis es la que defiende que este tipo de uva llego a Francia desde la ciudad persa de Shiraz traída por los fenicios o bien por los cruzados. La otra tesis es la que asegura que esta variedad proviene de Siracusa (En Italia). Esta uva tiene una importante implantación en el centro y sur de Francia, lo que ha dado pie a considerar que esta variedad sea originaria del Ródano.

Syrah es una variedad de fácil cultivo que requiere mucho sol y temperaturas altas y aunque es resistente a las enfermedades su rendimiento es bajo.

La hoja es de tamaño mediano, forma pentágona, senos laterales muy marcados, a veces posee siete lóbulos, haz verde oscuro y envés algodonoso. El racimo es de tamaño medio, de forma cilíndrica y compacta, formado por uvas de pequeño tamaño, ovoides de color azulado y espesa piel.

Esta variedad da como resultado un vino amable y sabroso, de aroma profundo a frutas silvestres y a violetas. El color es intenso, refinado, sólido y austero, especiado y de acidez destacable.

Es un dato importante saber que el nombre de Syrah proviene de las zonas frías de Francia y la denominación de Shiraz proviene de las zonas cálidas de Australia.