El tradicional Mercado de Chillán

El Mercado es parte de la cultura de esta ciudad, es un paseo obligado de los turistas y de los habitantes, pues es donde se dirigen para comprar productos alimenticios.

El tradicional Mercado de Chillán

Cuando hablamos de la ciudad de Chillán, la gente a lo largo de Chile la asocia con las longanizas, el mercado, las termas y también a la cuna de célebres personajes de nuestra historia que han nacido en esta ciudad y sus alrededores. En esta ocasión, es el famoso mercado el que se ha ganado un espacio.

En realidad, en Chillán existen 2 mercados: el de artesanía y el mercado de comidas, y se encuentran ubicados frente a frente. Uno es un lugar de venta de hermosas artesanías de la zona, que ocupa una parte de la manzana que es destinada para exponer estos productos; y, por el otro costado, se encuentra el mercado de verduras y frutas, algo así como una feria, una especie de Lo Valledor pequeño, muy entretenido. Al cruzar la calle, está el mercado techado, que en su mayoría contiene cocinerías y carnicerías con las típicas longanizas.

El Mercado es parte de la cultura de esta ciudad, es un paseo obligado de los turistas y de los habitantes, pues es donde se dirigen para comprar productos alimenticios.

Para los turistas esto es algo muy bonito, con la preocupación de sus bien cuidados locales, pero para los dueños de éstos es una historia de abnegación y esfuerzo que, junto al paso del tiempo, el frío y las madrugadas de sacrificio, dejan un sello de cansancio en sus rostros. De todas formas no todo es malo. En las temporadas estivales de invierno y verano, la afluencia de turistas les trae alegría, ya que las ventas aumentan considerablemente.

El otro mercado, el techado, tiene un movimiento más parejo. Por el hecho de tener techo y ofrecer cosas comestibles, el público no escasea.

Cuando los visitantes se encuentran con una turba de promotoras de las cocinerías, en primera instancia se asustan, pero con el tiempo es algo de lo más normal.

Esta parte de la ciudad de Chillan hoy en día tiene otra cara, sin duda las remodelaciones y las inversiones que se han efectuado para conservar estos lugares que son íconos en el turismo local no dejaron de ser significativas.

Antiguamente, el mercado se encontraba a la intemperie y los comerciantes se posicionaban en el lugar con su mercadería sin ningún orden establecido, no había una estructura de mercado. En el fondo era como una feria libre. Hoy las cosas han cambiado y los resultados están a la vista.