El Valle de Casablanca y su historia ligada al vino

El Valle de Casablanca se ha transformado en una denominación de origen chilena para vinos procedentes de la subregión vitícola del mismo nombre.

El Valle de Casablanca y su historia ligada al vino

La historia vitivinícola del Valle de Casablanca es bastante reciente. A fines de los setenta le encargaron en Concha y Toro al enólogo Pablo Morandé un lugar apropiado para producir blancos capaces de sacudir el mercado. Morandé recorrió desde Ovalle a Mulchén, pero algo le decía que la búsqueda había terminado, ya que Casablanca reunía los atributos.

Concha y Toro decidió desechar el proyecto, pero Morandé estaba decidido y compró 20 hectáreas en el valle.

De esta forma, el nacimiento oficial fue en 1982 cuando presentó sus primeros Sauvignon Blanc y Chardonnay Casablanquinos a sus pares de la Asociación de Ingenieros Agrónomos- Enólogos.

La figura de otro pionero como Ignacio Recabarren fue determinante. El entonces enólogo de Santa Rita comenzó a comprar su fruta y se encargó de convencer a los conservadores que el potencial de este valle no tenía límites.

Así y con el paso del tiempo, el Valle de Casablanca se ha transformado en una denominación de origen chilena para vinos procedentes de la subregión vitícola del mismo nombre.

A pesar de la escases de agua en sus comienzos, Casablanca acumulaba un gran caudal político. De sus entrañas nacían los Presidentes de la República Manuel y Jorge Montt, héroes como julio Montt Salamanca, pintores de la talla de Arturo Gordon y los versos del poeta Alejandro Galaz. También vivió gran parte de su infancia el Padre Alberto Hurtado, el segundo Santo de Chile.

Con la construcción de los embalses Los Perales, Lo ovalle y Pitama el valle recobró la vida. Se plantaron árboles frutales, perales, manzanos. También se extendió la ganadería y Casablanca se convirtió en una zona lechera.

Una de sus curiosidades es que, a pesar que se le suele mencionar y reconocer como valle, no lo es, ya que no presenta un curso aluvial divagante. El reconocimiento de "Valle de Casablanca", responde sólo a una figura comercial y asociativa, y también como referencia geográfica.

La influencia del mar en esta subregión provoca que la temperatura sea moderada, lo que resulta en excelentes condiciones para el cultivo de variedades blancas como Chardonnay y Sauvignon Blanc, que producen vinos de aroma cítrico intenso. La superficie de viñedos ocupa unas 3.700 ha, en las que también se encuentran variedades tintas como Pinot Noir, Merlot, Syrah y Carménère.