Elena Caffarena y su rol en el voto femenino en Chile

Fue en 1935 cuando surge el Movimiento de Emancipación de las Mujeres de Chile (MEMCH), fundado por Elena Caffarena, cuyo gran aporte fue concertar movilizaciones de mujeres en la lucha de sus derechos como trabajadoras, madres y ciudadanas.

Elena Caffarena y su rol en el voto femenino en Chile

El 8 de enero de 1949 resultaría un día histórico tanto para nuestro país como para el presidente de aquella época, Gabriel González Videla. Esto porque aquel día se promulgaría la ley que concede el voto político a la mujer, luego de varios años de debate en el país.

El derecho a voto para la mujer fue tema desde 1920, pero fue tan solo en 1935 cuando se aprobó el voto femenino para las elecciones municipales y en 1949 para las elecciones presidenciales y parlamentarias. 

En la elección municipal de 1935 se presentaron 98 mujeres de candidatas, resultando elegidas sólo 25, de las cuales 16 estaban vinculadas al Partido Conservador, 16 al Partido Liberal, 5 al Radical, 2 al Demócrata y 1 era independiente.

Años más tarde, las mujeres participarían por primera vez en una elección presidencial en 1952, donde Carlos Ibáñez del Campo sería elegido como nuevo Presidente de Chile. Desde aquel entonces la participación de las mujeres en procesos electorales en Chile ha ido en aumento hasta llegar en 1970, a estar a la par con la participación masculina.

A partir de 1931, las organizaciones feministas presionaron para la obtención del sufragio municipal femenino, promulgado en 1934 y entendido como el primer paso en la entrega gradual de derechos a las mujeres, dada la incierta conducta electoral que se les atribuía y los temores que causaba la figura de las sufragistas europeas y norteamericanas entre los detractores de esta prerrogativa política. 

Fue en 1935 cuando surge el Movimiento de Emancipación de las Mujeres de Chile (MEMCH), fundado por Elena Caffarena, cuyo gran aporte fue concertar movilizaciones de mujeres en la lucha de sus derechos como trabajadoras, madres y ciudadanas.

Autodefinida como "una feminista con vocación democrática", Caffarena vio como en 1949 se le concedió el derecho a voto a las mujeres para las elecciones presidenciales; sin embargo, el presidente de ese entonces, Gabriel González Videla, no la invitó ni siquiera a las celebraciones oficiales.

El año anterior había sido aprobada la Ley Nº 8.987 de Defensa Permanente de la Democracia, que eliminaba de los Registros Electorales a todos los miembros del Partido Comunista. Si bien Caffarena no militaba en ningún partido, sí lo hacía su marido, y ella había emprendido su defensa junto a la de otras víctimas de relegación y privación de sus derechos ciudadanos.

Caffarena protestó públicamente enviando una carta titulada “Defender personalmente la causa”, en la que rechazaba la “Ley maldita” pues esta mancillaba la democracia. La incesante lucha de Elena Caffarena por los derechos humanos no concluyó con la obtención del sufragio femenino. Sus intereses también atendían a otras cuestiones de orden general, y en 1979 creó la Fundación de Protección de la Infancia Dañada por los Estados de Emergencia (Pidee), destinada a ayudar a niños, niñas o familiares de víctimas de violaciones a los derechos humanos. Hasta sus últimos años, si bien se mantenía alejada de la coyuntura política a causa de su avanzada edad, Elena Caffarena continuó siendo un referente para el movimiento feminista chileno y latinoamericano, y conservó su visión acerca de la emancipación de la mujer, que fue un ejemplo para la sociedad del siglo XX.

Caffarena es recordada hoy como una de las figuras más relevantes en la lucha por el voto femenino en Chile. 

Fuente: http://defensoresydefensoras.indh.cl/defensores-as-en-la-historia/derecho-a-voto/elena-caffarena/