Fiesta a la Chilena de la Virgen del Carmen en Pelarco

Se trata de una fiesta costumbrista de origen religioso donde los turistas y amantes de las tradiciones folclóricas, podrán disfrutar de comidas típicas, música tradicional y ser parte de esta celebración.

 

Fiesta a la Chilena de la Virgen del Carmen en Pelarco

En la comuna de Pelarco ya comenzaron los preparativos para la III Fiesta de la Virgen del Carmen, una Fiesta Costumbrista de origen religioso, que espera congregar al menos unos 30.000 fieles, que llegan a venerar a la patrona de Chile.

Entre los confirmados se encuentra el representante del Papa Francisco en Chile, el Nuncio Apostólico; Ivo Scapolo, quien presidirá la misa principal a las 12:00 Horas en el centro de la Plaza de Pelarco, acompañado de los sacerdotes, autoridades y el obispo de Talca Horacio Valenzuela.

Se trata de una fiesta costumbrista de origen religioso donde los turistas y amantes de las tradiciones folclóricas, podrán disfrutar de comidas típicas, música tradicional y ser parte de esta celebración.

El 15 de julio es el día de la procesión con diabladas, huasos y un grupo de uniformados a la antigua usanza que escolta a la Virgen por las principales calles de Pelarco. El 16 el Obispo realiza la misa principal, donde 200 huasos a caballo acompañan a la Virgen.

Durante los dos días de celebración, hay comidas y artesanía típica de la comuna, conjuntos folclóricos y misas a la chilena, terminando el 16 de julio con un show central en homenaje a la Virgen del Carmen.

¿Por qué celebrar a la virgen del Carmen en Pelarco?

196 años atrás, en medio de la incertidumbre por la situación de Chile ante el Reino de España, el país se dispuso a luchar por la independencia fue así como a cargo de la milicia se inició el proceso, pero esto fue insuficiente y de la mano del Teniente Bueras se reclutó a civiles y campesinos Pelarquinos y de sectores cercanos para fortalecer el batallón, fueron ellos quienes protagonizaron el ataque sorpresa de Cancha Rayada el 19 de marzo de 1818. Pero no pudiendo ganar a las fuerzas Reales, escaparon a tierras Pelarquinas, donde se encontraba el único templo entre los ríos Claro y Lircay, aquí se congregaron a implorar la intercesión de la Virgen ante Dios para ganar la Batalla. En comunión con las autoridades militares y religiosas implorando por la victoria que nos haría un país libre.

Fue finalmente en Maipú donde la Virgen intermedió a favor de Chile consolidando su independencia y el lugar de nuestra Madre como «Patrona Generalísima de las Armas de Chile» recibiendo ofrendas como el bastón de mando de San Martin, la espada de Prat, y la devoción de todo un país.

Desde entonces la Virgen María a través de la advocación de la virgen del Carmen se hace presente en la vida de los Chilenos, especialmente de los Pelarquinos por el favor que le concedió en aquel entonces y continua concediendo día a día, como madre que acoge y acompaña.