Fuerte San Antonio: donde flameó la última bandera española

Hoy el fuerte se ha convertido en un parque donde se puede caminar entre los seis cañones de bronce con una de las vistas más bonitas de la ciudad.

Fuerte San Antonio: donde flameó la última bandera española

Se ubica a 800 metros de la plaza de armas por calle Baquedano hasta San Antonio. Fue construido en 1770 en un lugar estratégico: desde ahí se dominaba la entrada del puerto. Fue éste el lugar donde flameó la última bandera española, en 1826.

Conjuntamente con el Fuerte Ahui, en la península de enfrente, conformaron una de las defensas más importantes de la Patagonia, esto dio a Ancud un prestigio y preponderancia que la convirtieron en la capital política y militar de este territorio. 

Hoy, este fuerte es uno de los sitios históricos más importantes de Ancud y que se ha mantenido casi intacto desde fines del siglo XIX. Este muro de piedras con cañones que apuntan hacia el mar fue diseñado por el ingeniero Lázaro de Ribera con el objetivo final de proteger la ciudad de los ataques de militares y piratas.

Hoy el fuerte se ha convertido en un parque donde se puede caminar entre los seis cañones de bronce con una de las vistas más bonitas de la ciudad.

Su nombre se eligió en honor al gobernador Antonio de Quintanilla, quien lo reconstruyó entre 1818 y 1824 y además ordenó la construcción del Polvorín, una bodega para guardar la pólvora de los cañones, que se hizo en donde alguna vez estuvo otro fuerte, llamado San Carlos. El Polvorín es una gran bodega que está enterrada en la cumbre del cerro y que está abierta a los turistas.