Galvarino: La comuna de las múltiples identidades

El Fuerte Galvarino, fue fundado el 22 de Abril de 1882 al margen izquierdo del Río Quillem, la ubicación del poblado, lo que se llamó la demarcación, se realizó en la primavera de 1886 a cargo de los ingenieros de la colonización.

Galvarino: La comuna de las múltiples identidades

La historia de esta comuna no puede ser entendida sino en el contexto histórico que ha marcado la identidad de la Región de La Araucanía.

En el vasto territorio conformado por la vertiente oriental de la Cordillera de Nahuelbuta, desde Nacimiento hacia la confluencia del río Chol Chol con el río Imperial, se emplazaron generaciones de familias mapuche que en palabras de Tomás de Guevara “no habían colgado jamás sus lanzas, desde la conquista hasta la revolución de la independencia, para combatir a los que pretendían subyugarlos”.

Así la tierra habla de una población mapuche que defendió su cultura, ligada entrañablemente a la tierra, ante los conquistadores españoles, primero y luego ante la irrupción del así llamado “Ejercito Pacificador de La Araucanía”.

La historia ancestral habla de líderes naturales y familias tales como: Paillal, Millagual, Huincahual, Liempi, Huenchual, Huilcaleo, Colihuinca, Inal, Nahuelhual, Huircán, Cariqueo, Naín y Malín entre muchos otros, los cuales hicieron de estas tierras su hogar natural, legándonos una impronta de orgullo, pertenencia, tenacidad y profundo amor por la tierra que los vio nacer.

Aunque la colonización de La Araucanía se efectuó en buena medida con chilenos, no se dejo de lado la idea de colonizar la región con extranjeros. En 1872 se dio a la Sociedad Nacional de Agricultura (S.N.A.) el carácter de Oficina General de Inmigración y dos años más tarde se creaba el cargo de “Inspector de Colonización” para el territorio de La Araucanía.

Los primeros inmigrantes arribaron sólo en 1883 y este flujo duró hasta 1890, año en que se suspendió el envío de colonos contratados por estimarse que ya se habían copado las reservas asignadas a ellos.

El Fuerte Galvarino, fue fundado el 22 de Abril de 1882 al margen izquierdo del Río Quillem, la ubicación del poblado, lo que se llamó la demarcación, se realizó en la primavera de 1886 a cargo de los ingenieros de la colonización.

El lugar que pasaría a ocupar la población, en ese momento era de propiedad indígena, perteneciente al Cacique Liempi, el cual fue conminado a ceder el terreno a cambio de otras tierras situadas río arriba en el sector Paillahue.

Subsanado este inconveniente, se delineó el poblado a unos 3.5 kilómetros al este del Fuerte, siempre a orillas del Río Quillém, cuya extensión abarcó una 25 manzanas cuadradas de cien metros por lado.

A medida que el poblado se desarrollaba, el Gobierno impulsó una sistemática política inmigratoria, invitando a que familias de diversos países europeos, se establecieran en las nacientes ciudades, aportando su esfuerzo, tecnología y cultura al desarrollo del territorio.

Así, dotados de un extraordinario espíritu emprendedor y de tesón, los primeros colonos arribaron al país, vía marítima, en el puerto de Talcahuano, tras una larga travesía en el vapor Cotopaxi. Rápidamente enfilaron hacia Galvarino, poblado al cual accedieron en Septiembre del año 1885. Entre las familias que asumieron este inmenso desafío recordamos a los alemanes Reidel, Klagges, Horn, Hohmann, Schuhmann, Buchholz; Suizos: Imboden, Kehr, Isler, Bachmann, Otth; Franceses: Geofroy, Frene, Vicent.

Más tarde en enero de 1886, llegaron por la misma vía esta vez en el Vapor Patagonia, los colonos ubicados al lado sur del Quillem. Eran 35 familias entre franceses, alemanes y suizos, estas familias fueron: Rotten, Petermann, Neveau, Borel, Dejean, Chagneau, Bolomey, Rodexier, Jequier, Violin, Flamme, Couny, Doufournel, Chieysal, Kehr, Fressard, Margot, Egger, Frey, Lemp, Vey, Padilla, Colon Noir, Bösch, Eichi, Keller, Dietschi, Meyer, Satrkli, Eberhardt, Studer, Geiser., al igual que estos colonos se instalaron al terminar el siglo, por el año 1890 en adelante varios comerciantes Judios, como las familias: Kaplan, Katz, Gassman, Gallestein y otros. También alemanes como Roese, Schnake, Zamponi, Kohler y algunos franceses como Lerdon, Heguy, Combeau.

El Galvarino de hoy.

Hoy la ciudad de Galvarino, busca hacer frente al nuevo milenio con ideas innovadoras que permitan guiar la comuna a un futuro que contempla temas contingentes del mundo de hoy y favorezcan el desarrollo económico, social y cultural a nivel local, este procesos constituye dinámicas asociadas tanto a la problemática atingentes de todos sus habitantes, con tomas de decisiones cooperativas en el desarrollo comunal., lo que a llevado a nuestra comuna ser reconocida sólidamente como un importante centro cívico, laboral, comercial, social, polo de atracción para los habitantes.

Galvarino, cuenta hoy con un centro urbano en constante desarrollo, en el cual coexisten con pleno dinamismo las más diversas instituciones públicas y privadas que contribuyen a la funcionalidad y elevar el nivel de vida de sus residentes, garantes de la modernidad y crecimiento.

El Galvarino contemporáneo tiene resueltas importantes necesidades básicas tales como la dotación de servicios de agua potable, alcantarillado y energía eléctrica. Rutas intercomunales que han mejorado la conectividad de sus habitantes, dinamizando las actividades económicas, sociales, tecnológicas, de servicios educativos y de salud.

No obstante, subsisten importantes limitaciones que constituyen un permanente desafío para las autoridades comunales y los diversos representantes de las organizaciones públicas, privadas y comunitarias, que buscan consolidar nuevas estrategias que fortalezcan el desarrollo de las personas.

Galvarino hoy es una comuna en la que se unen múltiples identidades heredadas de quienes forjaron nuestra historia: El mapuche, el chileno, el colono de ayer, que se confunden hoy en nuestra identidad, interpretándose en uno sólo progreso y desarrollo en pos de nuestra querida comuna.