Homenajes a nuestros próceres corraleros

Por Arturo Montory.

No existe un lugar mejor donde destacar a nuestros próceres corraleros que hicieron grande este tradicional deporte nacional.

 

Homenajes a nuestros próceres corraleros

El recinto de la medialuna de Rancagua representa la cuna del rodeo y del huaso, lugar donde se reúnen año a año por motivo del Nacional y llegan desde todos los rincones del país y es el instante de convergencia máxima, en otras palabras es nuestra Catedral del rodeo.

No existe un lugar mejor donde destacar a nuestros próceres corraleros que hicieron grande este tradicional deporte nacional.

Existe un huaso y criador que es la máxima expresión de la tradición y su legado es inmenso e inconmensurable, base de nuestra cultura huasa actual y futura, del rodeo y caballos chilenos, de sus aperos, me refiero a don Pedro de las Cuevas Guzmán.

Nacido en 1775 y fallecido en 1881, propietario del criadero El Parral de Doñihue heredado de su padre y que el llevó a niveles excepcionales. 

Fue un zootecnista de nivel mundial, reconocido por todos los entendidos de su época, de sus manos emergieron líneas de caballos de corrales, de paso o exhibición, de paseo, de carrera a la chilena, etc. se preocupó de criar en forma sabia y trabajar sus caballos con sapiencia y dedicación, lo que fue reconocido por todos los grandes criadores de fines del 1800 y del naciente siglo XX, sus productos son la base de ellos.

El creó las familias caballares a través de padres o madres de Guante I, Guante II, Cristal I, Caldeado, Bayo León, Azogue, Gacho, Africano, Angamos I, Halcón I, en fin todas familias bases del caballo actual nacieron de su sabia mano y han pasado muchísimos años y no surgen distintas.

Es el iniciador de la tradición huasa y corralera y merece un reconocimiento universal de parte nuestra.

Sería una gran obra de reconocimiento construir un Monolito con una Placa Recordatorio en el recinto de la medialuna de Rancagua de este gran prócer nuestro, nacido criado y fallecido en esa misma zona, las generaciones presentes y futuras deben saber quien fue, y que nos legó.