Huaso, el caballo que hizo posible un record no igualado

Este caballo nació en Chile el año 1933 siendo bautizado como "Faithful" y rebautizado después como "Huaso”. Con 1,68 metros de altura, el 5 de febrero de 1949, con 16 años de edad y montado por Alberto Larraguibel, bate el Récord Mundial de Salto Alto de equitación en el Regimiento Coraceros de Viña del Mar. Allí logró los 2,47 metros de altura, quebrando el récord anterior de 2,44 metros, en manos del jinete italiano Antonio Gutiérrez, en "Ossopo". Un record mundial aún no superado.

 

Huaso, el caballo que hizo posible un record no igualado

De propiedad de Andrés Lamoliatte Darracq, este caballo, Hijo de “Henry Lee”, de gran trayectoria en Argentina y de “Trémula”, también Argentina, nació como “Faithfull” (fiel), el año 1933, en el criadero “La Mañana”, de Vilcún. Su historia parte ligada a las carreras del hipódromo: El año 1935, el potro fue subastado en la suma de $15.000 de la época, por el stud Los Chongos, donde fue preparado como caballo de carreras por don Florentino Rojas.

Como todo caballo de hipódromo “Faithfull” fue catalogado según los logros obtenidos y sólo logró ganar cuatro carreras entre 1939 y 1940, situación poco afortunada que lo deja fuera de competencia, oportunidad en que es adquirido por el capitán Gaspar Lueje, quien pensaba dedicarlo a su especialidad: el adiestramiento, pero durante uno de sus entrenamientos el caballo resultó herido por un hierro en la nalga izquierda, lo que casi lo lleva a ser sacrificado. Sólo pudo salvarse gracias a los esfuerzos por curarlo del médico veterinario de la Escuela de Caballería capitán (O.V.) Gastón Galleguillos.

Con su 1,71 mts. de alzada y una estrella blanca en la frente, una vez que se hubo mejorado, hizo una demostración que llamó la atención de los presentes. Salvó limpiamente un cerco del picadero en un salto que fue considerado superior a los 2,30 mts. Observaban los capitanes Rafael Monti y Eduardo Castro, ambos maestros de equitación, quienes consideraron que el salto de altura debía ser el futuro del animal.

Así fue ganando competencias sobre los dos metros, hasta que en 1947 fue adquirido por el Ejército para la Escuela de Caballería. Ya en esa fecha, conducido por el teniente Carlos Pizarro había batido el récord nacional con 2,20 mts. Con el fin de lograr mejores resultados, buscando batir los récord de altura Sudamericano y Mundial el coronel Benjamín Rodríguez, director de la Escuela, dispuso que el teniente Alberto Larraguibel se hiciera cargo de “Faithfull” y el teniente Luis Riquelme de “Gaucho”, otro caballo que tenía cualidades meritorias para entrar en la competencia.

Así comenzó el entrenamiento constante y la competencia entre ambos caballos. Gaucho logra el récord sudamericano con 2,33 mts y una semana más tarde Faithfull se alza en los 2,37 mts, teniendo como escenario el jardín del Coraceros.

Al mayor Rafael Monti, jefe de la Escuela de Equitación del Ejército se le entrega la dirección técnica del proyecto para batir el récord del mundo y cuando ya se acerca la fecha del Concurso Internacional, se acuerda cambiar el nombre de los caballos para darles un aire más nacional. Así Faithfull pasa a llamarse “Huaso” y a Gaucho se le denomina “Chileno”.

Durante todo el período de entrenamiento entre septiembre y diciembre de 1948, el caballo Huaso había estado bajo la preparación del soldado Julio Fuentes R. y al pasar los caballos a la preparación por los jinetes que debían llegar al Concurso Oficial fueron entregados al soldado Julio González Ibacache.

Se trataba de vencer el título mundial que ostentaba desde el 27 de octubre de 1938 el capitán de caballería Antonio Gutiérrez, del Ejército de Italia, quien montando el caballo “Ossopo” logró vencer la altura de dos metros cuarenta y cuatro centímetros (2,44). La competencia se llevaría a efecto durante el Concurso Hípico Internacional, al que concurrieron delegaciones de varios países sudamericanos.

Así, llegó el 5 de febrero de 1949, en que sólo dos binomios se inscribieron para la prueba final de Salto Alto. El capitán Alberto Larraguibel en “Huaso” y el teniente Luis Riquelme en “Chileno”. Se comenzó con una altura de 1,83 mts., la que fue salvada limpiamente por ambos caballos, luego la vara subió a 2,14 mts., la que fue saltada a la primera tentativa por Huaso y por Chileno a la segunda, habiendo tropezado Huaso luego del salto, el capitán Larraguibel, tuvo que lanzarse a tierra espectacularmente, salvando sin lesiones.

De acuerdo con ambos jinetes, la vara subió a 2,47 mts. En las dos primeras tentativas el teniente Riquelme en “Chileno” botó el obstáculo con los anteriores, en la tercera tuvo una espectacular caída, afortunadamente sin consecuencias. Llegado el turno al capitán Larraguibel, “Huaso” rehusó en la primera tentativa, en la segunda derribó con las anteriores y en la tercera salvó limpiamente el obstáculo, provocando la euforia general del público que se estimó entre cinco y seis mil personas.

Después de esta increíble hazaña de coraje, esfuerzo y prueba de la estrecha relación de Huaso con su jinete, hubo que ponerle una guardia especial, porque hasta una semana después había gente que le sacaba los crines para guardarlos de recuerdo.

Luego del majestuoso salto, hubo un vuelco en la vida de jinete y caballo. El Capitán Larraguibel fue enviado a Europa para estudiar equitación. De regreso en Chile participó en numerosos concursos, habiendo sido además Comandante del Regimiento Húsares de Angol, su tierra natal. Se acogió a retiro con el grado de Teniente Coronel, siendo ascendido por méritos extraordinarios al grado de Coronel el 4 de febrero de 1974, justo cuando se cumplían 25 años de su hazaña.

“Huaso”, luego de haber cumplido su magna prueba, tuvo derecho a descanso y cuando no era montado por el capitán Larraguibel podía corretear libremente por prados y jardines de la Escuela de Caballería. Finalmente murió el 24 de agosto de 1961, recibiendo los honores respectivos en recuerdo de su hazaña como el mejor caballo de la hípica de saltos en la historia de este deporte en Chile.

El Coronel Alberto Larraguibel Morales falleció 12 de abril de 1995, siendo sepultado en el Cementerio Católico de Santiago.