Iglesia Cristo Redentor de Tomé, ícono patrimonial e histórico de la zona

El edificio, de una sola nave con capacidad para 400 personas, mantuvo por décadas el color original de la piedra y signos de luto al interior. 

Iglesia Cristo Redentor de Tomé, ícono patrimonial e histórico de la zona

En el acceso sur de Tomé se levanta imponente el templo Cristo Redentor. Esta iglesia fue construida en 1923 por el empresario textil Carlos Werner en memoria de su hija Edith, muerta trágicamente cuando tenía sólo 20 años.

El templo conocido como Parroquia Bellavista es el corazón de una intensa actividad eclesial que orienta el párroco Ramón Ricciardi. El edificio, de una sola nave con capacidad para 400 personas, mantuvo por décadas el color original de la piedra y signos de luto al interior. En los últimos años ha sido objeto de obras de mantención y hermoseamiento que incluyó la colocación de una lámina de cobre de 80 kilos coronando el campanario que se empina a los 25 metros de altura. La torre original cayó con el terremoto de 1939 y la actual se levantó en 1955. 

Existen muchas versiones acerca de la muerte de Edith Werner dentro de la comunidad, lo concreto es que este acontecimiento se ha convertido con el tiempo en el mito más importante de Bellavista y sin duda, las historias que rodean el deceso de la hija del dueño de la industria y la casona ubicada en el sector Los Cerezos, son de conocimiento popular en todas las generaciones.

La mayoría de las versiones señalan que Edith se habría suicidado por amor, habría mantenido una relación sentimental con un obrero o con un jardinero, situación prohibida por su condición o estatus social. Edith Frida Dorotea Werner Schönberg nació el 11 de abril de 1901, contrajo matrimonio el 15 de febrero de 1919, meses antes de cumplir los 18 años, con Oskar Rudolf Isensee Schulz, quien fuera Director de la “Sociedad Balneario de Tomé”, con el cual tuvo dos hijos. Ella residió un tiempo en Tomé para luego trasladarse a una casona ubicada en la ciudad de Viña del Mar, en la céntrica calle Viana. El 12 de septiembre de 1921 se quitó la vida con un revolver en dicho inmueble.

El cuerpo de Edith Werner fue embalsamado y posteriormente trasladado al cementerio de Tomé, donde su padre Carlos Werner ordenó adoquinar el camino que une el camposanto con el centro de la ciudad.