Juramento a la Bandera: Servir fielmente a la Patria hasta rendir la vida

Estas son las palabras que resumen la esencia del juramento que los jóvenes soldados chilenos realizan a la Bandera los días 9 y 10 de julio de cada año desde Arica a Tierra del Fuego. En estos días se comprometen, alzando su mano derecha en dirección al Estandarte de Combate, a cumplir las leyes y reglamentos y poner todo el empeño en ser soldados valientes, honrados y amantes de su patria. Este compromiso lo adquieren “Ante Dios y la Bandera”, con sus familias de testigo.

Juramento a la Bandera: Servir fielmente a la Patria hasta rendir la vida

El primer Juramento fue realizado frente a Bernardo O’Higgins por parte de las fuerzas patriotas reunidas en Talca el 12 de febrero de 1818, día en que se proclamó la Independencia de Chile. Este mismo Juramente fue repetido en la Plaza de Armas de Santiago por el General San Martín, junto al resto de la tropas. Este compromiso con la Patria se estableció siguiendo la tradición de los soldados españoles que realizaban, todos los años, su juramento de lealtad al Rey.

¿Por qué luego este Juramento se realizaría los días 9 y 10 de julio? En homenaje a los héroes de la 4ª Compañía del regimiento Chacabuco que entregaron su vida por Chile en la sierra peruana Batalla de La Concepción, un pueblo de sierra peruana. El Chacabuco, compuesto por apenas 77 jóvenes en su mayoría aún niños, resistió durante dos días sin rendirse - el 9 y 10 de julio de 1882 - el ataque de más de mil quinientos enemigos entre soldados de línea peruanos e indios serranos. Combatieron bajo el mando del Teniente Ignacio Carrera Pinto, nieto de José Miguel Carrera y sobrino nieto del Presidente Aníbal Pinto, quien pocos días antes de la batalla había sido ascendido al grado de Capitán. Carrera Pinto señaló: “Mi abuelo está esculpido en bronce en la Alameda de Santiago, no seré yo quien lo manche”. 

El Presidente don Ramón Barros Luco, consciente del profundo significado y valor de la hazaña realizada por los 77 chilenos en La Concepción, ordenó que el Ejercito jurara a nuestra bandera el 10 de julio de cada año, en el aniversario de la única gesta en nuestra historia republicana en que una guarnición completa se inmola en el cumplimiento del deber.

Actualmente la Bandera de La Concepción, es custodiada por la Escuela Militar. Los cuerpos de los 77 héroes no pudieron ser devueltos a nuestra patria, por lo que en memoria de todos ellos, se trajeron los corazones del capitán Ignacio Carrera Pinto y los suboficiales, Luis Cruz Martínez, Julio Montt Salamanca, y Arturo Pérez Canto. Inicialmente se depositaron en una capilla especial de la Gratitud Nacional hasta 1901, luego fueron llevados al Museo Militar, y el 10 de julio de 1911, por expresa petición de “Los Veteranos de la Guerra del 79″, el Presidente de la República Ramón Barros Luco y con la anuencia del Arzobispo de Santiago, Monseñor Juan Ignacio González Eyzaguirre, dispuso el traslado de los corazones a la catedral de Santiago donde reposan en una cripta de mármol que está a la entrada del templo, a mano derecha.

Generación tras generación, los chilenos hemos admirado no sólo el patriotismo de los 77 de La Concepción sino también la valentía y generosidad de su juventud. 34 años tenía el Capitán Ignacio Carrera Pinto. 20 años, el Subteniente Julio Montt Salamanca, 17 el Subteniente Arturo Pérez Canto y apenas 15 años el Subteniente Luis Cruz Martínez.