La Calera: su pasado minero y legado patrimonial

La Calera cuenta con una atractiva ruta patrimonial en la que se puede visitar y observar un interesante legado tanto arquitectónico como histórico.

La Calera: su pasado minero y legado patrimonial

Ubicada en la Provincia de Quillota, La Calera es parte de la Conurbación Quillota, junto a las comunas de La Cruz y Quillota. Su nombre proviene de la producción de Cal la que era obtenida de la piedra caliza procesada, extraída de las colinas en el sur de esta ciudad, las que fueron explotadas por los nativos de Chile y Perú hace unos 400 años atrás. De esta forma, el significado de La Calera es “Mina de Cal”.

Esta comuna fue propiedad de los jesuitas desde 1628 hasta 1767, año en el que fueron expulsados. Un momento histórico que vivió este lugar fue en 1842, cuando fue adquirida por el ciudadano boliviano Ildefonso Huici, quien comenzó a industrializar la zona con productos locales. Dos años más tarde, surgió un pequeño pueblo en la zona, el cual estaba compuesto por una serie de viviendas obreras situadas en torno a fábricas y centros de producción establecidos en aquel lugar. Este es el principal antecedente histórico de cómo se habría formado La Calera.

Además de su historia, La Calera cuenta con una atractiva ruta patrimonial en la que se puede visitar y observar un interesante legado tanto arquitectónico como histórico.

Uno de estos atractivos es visitar los antiguos hornos de cal, los que dejaron de funcionar durante el siglo XIX y se encuentran en el cerro La Melonita, lugar que el municipio pretende transformar en un museo minero. También en la calle Josefina 1152, se puede apreciar otro horno de cal que habría pertenecido a la familia Huici y luego a Enrique López Maqueira. En el lugar también permanecen los restos del canal que llevaba agua para activar las máquinas y la bodega donde se acumulaba la cal procesada.

Otro interesante lugar de gran riqueza histórica es la ex estación de ferrocarriles, la que fue inaugurada en 1864 con el servicio de trenes entre Valparaíso y Santiago. Veinticuatro años más tarde, en La Calera, se une a la existente con la vía férrea al norte, consolidando la red que cubriría todo el territorio nacional. En 1934 comenzó la construcción del edificio de la estación que dejó de operar con el servicio de pasajeros en 1995.

Esta estación, que alguna vez fuera de una enorme importancia a nivel nacional, fue el punto de partida de la red norte de los Ferrocarriles del Estado. En sus enormes patios se estacionaban centenares de carros de carga; contaba con una gran Maestranza, hoy completamente demolida e incluso, llegó a tener un tramo de vía métrica electrificado, el que se utilizaba para maniobras ferroviarias más allá del amplio portón de la estación.

En estos andenes se embarcaban los pasajeros del mítico longino, originalmente constituido por trenes arrastrados por locomotoras a vapor, que debía atravesar desiertos y cuestas hasta alcanzar impresionantes 1880 kilómetros para llegar a la ciudad de Iquique, luego de 3 días de viaje. En sus últimos días estas maquinas a vapor fueron reemplazadas por cómodos y más rápidos automotores Schindler.

En la actualidad, esta histórica edificación está a cargo de la municipalidad, que tramita su declaración como monumento nacional.

En el punto más alto de la comuna de La Calera se encuentra el Cerro La Cruz, de cuyos pies se extienden los edificios públicos y el moderno centro comercial que ofrece a sus habitantes y visitantes de otras comunas. La Cruz fue instalada en la cima del cerro durante el periodo del ex alcalde Osvaldo Burgos, ofreciendo una panorámica extraordinaria, siguiendo el curso del río Aconcagua.

Otro histórico lugar en la comuna es la Cervecería y Maltería La Calera. Este lugar fue fundado en 1891 por el ciudadano alemán Jorge Fuchs Treiber, como “Compañía Cervecera”, una planta pequeña que se fue ampliando hasta que el terremoto de 1906 destruyó parte de las instalaciones, pero luego resurgió como “Compañía Cervecera Fuchs y Plath”, que en 1916 fue adquirida por la naciente Compañía de Cervecerías Unidas (CCU), que ensayó malteos en tambores de germinación y en “canchas”, para autoabastecerse de cebada  usada en la fabricación de cerveza. En la actualidad, la empresa solo produce cebada malteada.

Así, esta histórica comuna invita a recorrer su ruta patrimonial, remontarse a la historia y visitar lugares que tuvieron una gran importancia para nuestro país en la antigüedad.