La historia de lujo y misterio del Castillo las Majadas

Muchos han escuchado de él, pero pocos lo conocen. Se trata del castillo Las Majadas, el único en Pirque, y uno de los más reconocidos en Santiago por su belleza arquitectónica. Allí se grabó parte de la teleserie nocturna de TVN "El Conde Vrolok", ya es el escenario ideal para una historia de época y misterio.

La historia de lujo y misterio del Castillo las Majadas

Los hijos del empresario Francisco Subercaseaux encargaron la construcción del edificio como regalo a su padre en 1907. Para ello, se eligió al reconocido arquitecto Alberto Cruz Montt, el mismo que estuvo a cargo del diseño del Palacio Ariztía, del ex Palacio Irarrázabal (hoy el Círculo Español) y del Club de la Unión.

El inmueble, que actualmente pertenece al empresario argentino Wenceslao Casares (36), posee 20 habitaciones, 10 baños y 7,5 hectáreas de parques. Casares dice a La Tercera que el lugar es "muy íntimo y tranquilo". Precisamente, una de las cualidades que dice admirar de Chile y por la que se decidió a hacer negocios en el país. En 2006, adquirió el castillo por US$ 2 millones. El ex dueño de patagon.com, que vendió en US$ 500 millones, reside la mayor parte del tiempo en Argentina. Creó Lemon Bank en Brasil y en Chile tiene una empresa de software para videojuegos.

La propiedad perteneció a la familia de José Julio Nieto, quien compró el sitio en 1918 y luego heredó a su hijo agricultor, que lleva el mismo nombre. Este último iba junto a su esposa, Elvira Varas, y a sus seis hijos a pasar las vacaciones de verano al lugar.

José Antonio Nieto (77), recuerda que en los años 40 vivieron allí durante un año. "Viajábamos todos los días en automóvil hasta Puente Alto y luego tomábamos el tren hasta Plaza Italia. Fue una infancia muy bonita junto a mis hermanos. Era una vida muy sencilla", añade.

En el lugar se hacían conciertos de la pianista Rosita Renard. Y debido a los contactos de José Julio Nieto en el gobierno, se facilitó la casona para la asunción del mando del ex presidente Gabriel González Videla, en 1946, y la visita del príncipe Bernardo de Holanda. También se recibió allí al vicepresidente de EE. UU., Henry Wallace, en 1943.

EL CRIMEN

Tal vez por su aura misteriosa, al castillo de Pirque se le ha relacionado con un crimen ocurrido en 1940. En un camino vecino un hacendado fue asesinado en medio de un confuso incidente, donde estaba involucrado un trabajador de Alberto Mackenna Subercaseaux, otro propietario de la zona. Todo habría sido por disputas de terrenos. Ninguno tenía que ver con la familia Nieto, pero como al sector también se le llama Las Majadas, la gente lo relacionaba al castillo.

Darío Polanco, párroco de Pirque, hace misas en la iglesia emplazada en el predio donde está el viejo castillo, y dice que es un sitio "residencial y único". Cuenta que a las liturgias "la tradición es que asistan las familias históricas de la zona con sus hijos". Además, hay interés por su arquitectura. Y una productora arrienda parte del recinto para eventos.