La Iglesia de Piedra de Cobquecura y la leyenda de La Serpiente

Es una formación rocosa ubicada a 5 kilómetros al norte de la ciudad que fue declarada por el Ministerio de Educación como Santuario de la Naturaleza para proteger a las poblaciones de lobos marinos que viven en el lugar. Mismo sitio donde se dice, vivió un reptil gigante y multicolor.

La Iglesia de Piedra de Cobquecura y la leyenda de La Serpiente

Sus 250 hectáreas son el hábitat ideal para una colonia de más de dos mil lobos marinos que circulan por la costa de la región del Biobío. La Iglesia de Piedra es una formación de rocas que mirada desde lejos, se asemeja a una tortuga gigante, pero al acercarse aparece una bóveda que simula ser la nave central de un templo religioso del siglo pasado.

El mar golpea con fuerza la “iglesia” por lo que su playa no es apta para el baño, pero aun así, recibe a miles de turistas que llegan a visitar este llamativo lugar. Para protegerlo, el Ministerio de Educación lo declaró Santuario de la Naturaleza en 1981.

Su forma es tan particular que incluso es el escenario de la leyenda de “La Serpiente”. 
Cuentan que la húmeda bóveda era el hogar de una gran y hermosa serpiente de múltiples colores, la que salía a tomar sol durante los horarios con más calor espantando a los miembros de una tribu cercana, ya que al hablarles, pensaban que si se acercaban las atacaría. 

Esto llegó a oídos del hijo de un cacique, este era joven, valiente y musculoso, quien le comenta a sus cercanos que se encargaría de la serpiente que amenazaba a la tribu. Tras mucho recorrer las rocas, un día el enorme animal apareció y cuando se acercó para atacarla escuchó su voz; le pidió que no la atacara porque había sido víctima de un hechizo y pasó de ser una princesa a una serpiente. 

El joven se alejó y continuó visitándola en los días siguientes. Con el tiempo se ganó su confianza, la conexión entre ambos fue tan fuerte que se enamoraron y la princesa le dijo que si se besaban el hechizo se rompería y todas sus riquezas le pertenecerían. El hombre se acercó lentamente y la serpiente permanecía quieta, pro al verse rodeado por su largo cuerpo, se desesperó y la apuñaló varias veces. Decepcionada se refugió en la Iglesia de Piedra. Días más tarde apareció el cuerpo de una hermosa mujer desnuda y con varias heridas. 

Averiguando en otras tribus, ninguna mujer había desaparecido en ese tiempo y hasta hoy queda la duda de si ese hermoso cuerpo correspondía a la serpiente encantada de Cobquecura.