La importancia del mar en la historia de Chile

El mar fue vital para los conquistadores españoles, los que recibían a través de este medio, los capitales humanos para afrontar la belicosidad de los indígenas que se oponían a su invasión.

La importancia del mar en la historia de Chile

Hernando de Magallanes realizó en 1520 la primera aproximación a lo que sería el territorio nacional cuando avistó y recorrió el estrecho que posteriormente llevaría su nombre y que comunica con los océanos Atlántico y Pacífico.

El mar fue vital para los conquistadores españoles, los que recibían a través de este medio, los capitales humanos para afrontar la belicosidad de los indígenas que se oponían a su invasión.

Dado el apuro con el que ocurrieron los primeros hechos de nuestra independencia, nuestro país no contaba con poderío naval. Así, los esfuerzos libertarios se vieron ahogados cuando el Virrey             del Perú, don Fernando de Abascal envió expediciones para sofocar a los insurgentes, muchos de los cuales no se sentían integrantes de un país marítimo.

José Miguel Carrera armó las primeras unidades de combate de la Armada, además dictó los primeros reglamentos de ésta. Sin embargo, esta labor se vio empañada cuando fue apresado y fusilado en Mendoza.

Al recorrer a lo largo de nuestra historia, se destaca un gran mérito que tuvo Bernardo O´Higgins, referido a darle una gran importancia al dominio del mar, cuando la mayoría pensaba que se debía fortalecer el Ejército.

Así nace la Armada de la República, que significo muchos sacrificio al recién instalado gobierno de la época. Se crean la Primera Escuadra Nacional, la academia de Jóvenes Guardiamarinas, antecesora de la actual Escuela Naval, la Infantería de Marina y la Comisaría de Marina -encargada de los abastecimientos de la naciente flota- y se dictan las primeras disposiciones legales para su organización.

La difícil labor de crear una Escuadra Nacional fue coronada con su primer zarpe desde Valparaíso, el 10 de octubre de 1818, y con su primera victoria, al apoderarse en Talcahuano de la fragata española "Reina María Isabel" el 28 del mismo mes.

Posteriormente el mar se transformaría nuevamente en el medio a través del cual la Corona de España trataría de dominar al recién instaurado gobierno, enviando una nueva expedición para reforzar sus tropas replegadas en Concepción y Talcahuano y a aquellas incólumes de Valdivia y Chiloé.

El gobierno luego de la Batalla de Maipú y de la victoria de su Escuadra en Talcahuano contrató a Lord Thomas Alexander Cochrane, para que iniciara la ofensiva contra la flota española del Pacífico, que permitiera enviar la Expedición Libertadora del Perú, organizada por Chile y financiada por todos los chilenos.

Ello permitió transportar el ejército a los puntos de desembarco requeridos para batirse con los españoles, bloquear sus puertos, impedir su aprovisionamiento y el reforzamiento de sus tropas y finalmente obtener la independencia del Perú.

Con el paso de los años, los gobernantes de turno nuevamente dan su espalda al mar y la Escuadra victoriosa es desarmada, ya que había otras prioridades de corto plazo. Esta actitud puso en peligro la supervivencia de la nación, cuando Chile tuvo la actitud de declarar la Guerra contra España, debido a la amenaza que significaba una restauración española en América del Sur.

Nuevamente es necesario improvisar una Escuadra, que disputa el dominio del mar a la Escuadra española, capturándole la goleta "Virgen de Covadonga" , la que posteriormente tendría una gloriosa victoria en el Combate Naval de Punta Gruesa, el 21 de mayo de 1879, durante la Guerra del Pacífico.

Y es en el Combate Naval de Abtao donde la Escuadra aliada chileno-peruana pone en retirada a su similar española. Esta, para dar un desenlace a la guerra, efectúa el bombardeo de Valparaíso, ciudad armada con anticuados cañones, los que son retirados por el jefe de la plaza para no justificar el agravio hispano.

Chile aprende la lección y gestiona la entrega de dos corbetas retenidas en Inglaterra y posteriormente ordena la construcción de los dos blindados, que en la Guerra del Pacífico, le dieron la victoria en el mar en 1879.

Las lecciones de sus anteriores operaciones militares indicaban nuevamente, que cualquier campaña terrestre debía iniciarse una vez que las fuerzas navales dominaran el mar.

En el Combate Naval de Iquique, el 21 de mayo de 1879, Chile perdió un buque viejo, la corbeta Esmeralda, pero allí se ganó la guerra, pues el Capitán de Fragata Arturo Prat Chacón y una pléyade de héroes crearon una mística, de vencer o morir, cuya fuerza impulsó a los marinos y soldados a pelear y defender nuestra bandera, aún bajo condiciones muy adversas, sin rendirla, lo que finalmente les dio la victoria final.

El mismo día, en Punta Gruesa, el Capitán de Corbeta Carlos Condell de la Haza al mando de la goleta "Covadonga" selló la superioridad material de las fuerzas navales chilenas, al vencer con su astucia a la fragata blindada peruana "Independencia", lo que permitió posteriormente obtener el dominio del mar, en la Batalla Naval de Angamos, el 8 de octubre de 1879.

El auge de las comunicaciones marítimas y de la explotación del mar en búsqueda de recursos ha dejado en evidencia la importancia que tiene nuestro país en la cuenca del Pacífico. Chile está inserto en tres continentes: América, Antártica y Polinesia, lo que nos permite ejercer soberanía e influencia en extensos espacios marítimos, donde existen inconmensurables riquezas alimenticias y mineras, que en el próximo milenio serán ambicionados por naciones más desarrolladas.