La laguna perdida: el poblamiento de Quilicura

De miles de años atrás data una singular laguna que estuvo emplazada donde hoy está Quilicura. En nuestra época se descubrió por deducción, al estudiar el terreno y encontrar residuos palustres y lacustres. No era tan pequeña pues habría ocupado una superficie que iba de los pies de los cerros de Renca hasta Lampa y Batuco.

La laguna perdida: el poblamiento de Quilicura

Quilicura es hoy una de las grandes comunas de la región Metropolitana de Santiago. Está ubicada a 23 kilómetros al norte y, como toda la zona central del país, estuvo vinculada con la agricultura, cuenta con grandes tradiciones, leyendas, personajes destacados e historias que se formaron con el paso de los años, muchos años.

Miles de años atrás, como han especificado investigadores, América era un territorio sin nombre, dotado con inmensas montañas, selvas desiertos, ricos valles, amplias costas, ríos, lagos, etc. pero sin la huella del hombre. Era la prehistoria del continente, con animales propios de la época y una flora exuberante; la flora y fauna de este valle, le era común a cada sector. Esta soledad humana se conservó por muchísimos años.

De estos tiempos es que data una singular laguna que estuvo emplazada donde hoy está Quilicura. En nuestra época se descubrió por deducción, al estudiar el terreno y encontrar residuos palustres y lacustres. No era tan pequeña pues habría ocupado una superficie que iba de los pies de los cerros de Renca hasta Lampa y Batuco.

Esta masa de agua de mediana extensión permitió la existencia de peces, abundante vegetación, árboles, animales y aves. Por supuesto, que fue la causa que, miles de años después, estos terrenos gozaran de gran calidad agrícola.

Muchos años más tarde,  el hombre hacía presencia en toda América y también Chile (aunque estos territorios no se conocían por estos nombres actuales), casi ningún lugar quedó sin la presencia de humanos, pero los territorios eran tan extensos que los grupos de personas estaban dispersas y perdieron los lazos familiares.

El clima había cambiado, afectando muy fuerte a este sector, y la zona pasó a experimentar sequedad, llegó a lo que se llama ambiente semidesértico, así la mayor parte de la flora y fauna acostumbrada a una mayor humedad, se fue al sur. A pesar de esto, este subsector de Quilicura se mantuvo más verde que los demás por contar con abundante agua superficial y por eso vegetación.

Ya la gran laguna de Quilicura había desaparecido hacía mucho siglos, pero a cambio habían quedado muchos pequeños causes de agua natural, pantanos, pequeñas pozas, y con ello animales, pájaros, garzas, patos silvestres, etc. y tierras de buena calidad.

Por otra parte, aproximadamente entre los siglos X y XII de nuestra era, con antecedentes en las llamadas culturas Pitrén y El Vergel, aparece el recio pueblo Mapuche, de fuerte identidad, guerreros y expansivos. Su origen se ubica en el sur, entre los ríos Bio Bío y Toltén, hoy Región de la Araucanía. Este pueblo invade domina e imponen su cultura, por el sur llegó hasta el norte de la isla de Chiloé, y en el norte, hasta el valle de Aconcagua. El valle del Mapocho, incluyendo estas tierras, quedó en su trayecto y fueron ‘posesionadas’ de diferentes maneras: lenguaje, tradiciones y cultura. Ellos asignaron nombre a Quilicura. De su periodo cada vez se descubren más cosas.

El tercer poblamiento de Quilicura se produce con la expansión del imperio inca, cuya clase política establecía que el sucesor del monarca no tenía tierras propias a no ser que él las integrara. El ingreso a Chile fue desde el norte (1470 - 1493), donde fue subyugando los distintos grupos indígenas, cuando llegaron al valle del Aconcagua tuvo gran resistencia de los Mapuches, al pasar al valle del Mapocho (donde está Quilicura) pasó otro tanto. Eran una fuerza militar que dejaba destacamentos, aunque daban algunas garantías y enseñaba técnicas agrícolas, cobraba impuestos, generalmente en trabajo y productos agrícolas. Construyeron recintos de almacenamiento del grano, estructuras militares y trasladaron a toda esta zona esclavos agrícolas (mitimaes) del resto del imperio, incluso del norte chileno.

El territorio del valle del Mapocho políticamente quedó dividido entre caciques leales y disidentes, en guerrilla constante. No está claro del todo si Quilicura contó con un ‘pueblo de indios’ desde antes de la llegada de los incas (es muy probable, por sus buenas tierras), pero desde esta fecha sí existe constancia.

La última gran ola migracional llegó junto con la irrupción de los europeos hispanos en estos territorios, particularmente en el valle del Mapocho, donde fundaron la cuidad Santiago del Nuevo Extremo (1541).

Más tarde bajo una institución muy cercana a la esclavitud, conocida como la encomienda, hace figurar tristemente de nuevo a Quilicura, a este pueblo de indios se le otorgó la misión de albergar la “Encomienda de Quilicura” (1548 o 1563), en ella se concentró a indígenas locales, algunos de los alrededores del río Mapocho, también mitimaes (incluso diaguitas chilenos) y colonos incas, todos trabajando para un patrón español. A fines del siglo XVII se disuelve transformándose en pequeñas propiedades individuales y una aldea criolla, al mezclarse sus integrantes con españoles pobres y otros mestizos.

Así, esta comuna destaca por tener una interesante historia, la cual comenzó millones de años atrás, cuando la naturaleza y el silencio eran sus únicos habitantes.