La machi y la virgen en la identidad femenina chilena

En la formación de la identidad femenina chilena podemos avizorar desde la primera aproximación el nítido reflejo de la influencia católica en la formación cultural de la imagen de la madre.

La machi y la virgen en la identidad femenina chilena

La madre que cuida y llora al hijo a los pies de su cruz, la podemos encontrar a diario en muchas de las poblaciones chilenas. Una madre terrenal de amor y compasión una madre que abraza a su hijo como la tierra nos abraza y acoge a todos.

Esta simple imagen femenina que nos puede parecer cercana, la vemos gracias al excepcional sincretismo entre la virgen católica y la machi mapuche que incluye a la pacha mama. Un ejemplo de esta visión está plasmada en los Poemas a las Madres, de Gabriela Mistral, que nos deja una visión única de la mujer como la gran virgen madre tierra. 

“No había visto antes la verdadera imagen de la Tierra. La Tierra tiene la actitud de una mujer con un hijo en los brazos (con sus criaturas en los anchos brazos).

Voy conociendo el sentido maternal de las cosas. La montaña que me mira, también es madre, y por las tardes la neblina juega como un niño por sus hombros y sus rodillas.

Recuerdo ahora una quebrada del valle. Por su lecho profundo iba cantando una corriente que las breñas hacen todavía invisible. Ya soy como la quebrada; siento cantar en mi hondura este pequeño arroyo y le he dado mi carne por breña hasta que suba hacia la luz”.

Y mirando al pasado, a la conquista de Chile, vemos en ella el triunfo de la virgen madre que se extendió por todo nuestro territorio nacional. Desde aquella época nos acompañan las madres vírgenes del pueblo como la Tirana, la Candelaria, la de Andacollo, la de lo Vásquez, la de la Merced, la del Carmen, la de las 40 horas de Limache, del Palo Colorado en Quilimarí, la Candelaria de Copiapò y Carelmapu, entre tantas otras y cada una de ellas retratan el poder de los femenino en la protección y cuidado del pueblo mestizo.

Así hemos modelado nuestra visión de los superpoderoso femenino y muestra de ellos es nuestra patrona de Chile, la Virgen del Carmen, madre de nuestra nación y protectora divina, como una madre enorme y omnipotente.